Peronismo darwiniano

El Gobierno Nacional prevé pagar deudas hasta 2019, señal que no deja dudas de que la sensación hoy es de retirada.

Crece la preocupación en el peronismo por la «pesada herencia» del acuerdo con el FMI. Advierten que el nuevo acuerdo con Christine Lagarde no sólo no atiende a los problemas de la economía actuales sino que está pensado para dejarle una bomba que le estalle en las manos al próximo Gobierno.

En este contexto, el PJ exige frente a este escenario económico muchos cambios de fondo al presupuesto que se está tratando en el Congreso.

Esta cuenta habla de Peronismo y en ella no incluye a la Unidad Ciudadana de Cristina Kirchner. Macri es el mayor interesado en la continuidad de la ex Presidente. Es que si Christine afloja y Cristina avanza, hay Macri 2019-2013.

El Peronismo (no hace falta ya llamarlo dialoguista, racional o no K) ha dado ya la primer muestra que CFK y sus acólitos poco tienen que ver con ellos y que van camino a un futuro alejado de quien fuera su jefa, como alguna vez soltaron las amarras que los ataban al riojano Carlos Menem. Si Christine aprieta y Cristina se baja, chau Macri piensan y si no se baja hay que bajarla porque eso asegura la continuidad de la especie.

La política argentina  orbitó hasta esta semana en torno a “la grieta”: una división maniquea, pero que supo ordenar los paupérrimos discursos públicos. En un contexto de incertidumbre creciente, esta pauta divisoria comienza a mostrar su debilidad frente a un panorama político y económico cada vez más incierto y los caciques del peronismo fungen de Bruto dirigiéndose al Senado romano a interpelar a Julio Cesar.

Adieu Grieta, adiós Macri, adiós Christine y Cristina.

Las fotografías que testifican este rumbo son las de los gobernadores y lideres provinciales y de la única instancia nacional donde el PJ tiene poder de veto (Pichetto y su bloque en el senado). Queda claro que el Peronismo ha delineado su mesa de conducción y su futura interna de cara a las primeras décadas del siglo XXI. El lastre que los unía al siglo XX ha desaparecido.

 

¿Que tan racional es el Peronismo Racional?

Amondarain (@vascoamonda en redes) reafirma su intima convicción de que el peronismo no tiene reversa, intentará como ha hecho siempre atrapar el futuro, y explicita su convencimiento de que NO va a regresar a algo “parecido a lo que hemos sido en el pasado”.

Lo invitamos cordialmente a leer una muy buena entrevista de Agustin Cesio y Diego Sanchez a Juan Amondarain.

La Teoria del Peronismo Racional

En una biblioteca todavía rala por una mudanza en progreso, Juan José Amondarain exhibe un retrato de Charles Darwin. En ese mismo anaquel hay solo tres libros: de izquierda a derecha, La nueva Rusia de Peter Pomerantsev, El fin del “homo sovieticus” de Sverlana Aleksiévich y Octubre, la historia de la Revolución Rusa en versión de China Mieville. La configuración es extraña. ¿Acaso Darwin está colocado ahí para cerrar una suerte de evolución inversa del sueño rojo? Tras más de una hora de charla con Bunker, lo máximo que puede decirse es que a Amondarain no parece interesarle tanto la nostalgia del socialismo soviético como la cadena de acontecimientos que propició la muerte y transfiguración de esa versión transiberiana del “Partido del Poder”.

@VascoAmonda,  quien es actualmente una pieza clave del círculo aúlico de Sergio Tomás Massa, se sienta a la mesa y, como si estuviera bocetando su propio Octubre –o una suerte de La Nueva Argentina–, trae ese mismo interés a este lado del mundo. Habla del peronismo como un “Partido del Poder” en crisis y hasta postula una teoría personal de su evolución: un organismo nacido como utopía laborista en los 40 que, gracias a su capacidad para captar el “perfume de la época”, supo ensayar un viraje al capitalismo rooseveltiano en los 50 para pasar luego del tercermundismo a la socialdemocracia y del neoliberalismo a la normalidad duhaldo-nestorista, hasta que las esquirlas venenosas de 2001 y la mutación tardokirchnerista, primero, y la lluvia de meteoritos cambiemitas de 2015, después, lo arrojaron a este presente oscilante donde no sabe si entregarse a las brumas de la extinción o a la lucha por ver cuál de todas sus fracciones internas es más fuerte y sobrevive.

En medio de un peronismo adhesivo que enarbola el hashtag de la unidad y otro peronismo kantiano que clama para sí el valor opaco de la “racionalidad”, en medio de las peleas intestinas por definir el manejo de esa cáscara llamada Partido Justicialista, la teoría de Amondarain es un posible ensayo de interpretación: sirve para acercarse al pensamiento y la estrategia de ese conglomerado de senadores, gobernadores y dirigentes que hoy se autoproclaman el “peronismo racional” y que acaba de tener su bautismo gris en la misma Gualeguaychú que, tres años atrás, confirmó el abrazo del radicalismo con su viejo adversario macrista. Pero sirve también para trazar la línea de tiempo y las contradicciones de un peronismo que, por primera vez, parece un animal minúsculo e indefenso en la selva del poder político argentino.

Viviste derrotas del peronismo y fuiste en dos ocasiones un “renovador”. Con las derrotas del ‘83 y de 2015 lo particular fue que se abrió, en ambos períodos, una discusión respecto de si había llegado el fin del peronismo o, al menos, el inicio de una transmutación identitaria. ¿Es parecida esta derrota a la anterior o tiene características distintas?

Siempre entendí al peronismo como un partido de poder. Se armó así en los 40, en paralelo a otras manifestaciones similares como el APRA en Perú, el varguismo en Brasil o el PRI en México. ¿Qué son los partidos de poder? Aquellos que entienden que la política es global y hacen mejor el curso de adaptación a lo que algunos llaman el “perfume de la época”. En el ‘45, Perón visualizó que ese perfume, tras la Segunda Guerra Mundial, tenía que ver con la re-emergencia de Inglaterra y el triunfo del laborismo, el desarrollo del estado de bienestar, las leyes laborales, la alianza político-sindical, y Perón va a hacia ese rumbo, aunque por su formación, quizás, hubiese ido para otro lado si asumía cinco o seis años antes.

¿O sea que el peronismo es una lectura de la época, una suerte de adaptación al medio?

Los partidos de poder son una lectura de la época…

Lea la entrevista en toda su extensión en la pagina original, clicando aqui:

http://bunker.net.ar/la-teoria-del-peronismo-racional/

No se construye capitalismo sin política

El gobierno de Macri está recibiendo desde el lugar menos esperado una lección de real politik. Wall Street tiene un diagnóstico contundente sobre la actual crisis: A Macri le falta política profesional. Después vienen las fallas de gestión.

Es fascinante porque desmonta todos los supuestos sobres los que Macri edificó su Gobierno. Imaginó que un gabinete de CEOs era lo que hacía falta para atraer inversiones. Calcar sobre la piel del Estado el organigrama de las empresas. ¿Cómo se puede ser más pro mercado?

«La idea de un gabinete técnico es posible para un país con décadas de macroeconomía estabilizada, para una Argentina que viene de un default y doce años de populismo hacen falta políticos muy experimentados», razona un operador de Wall Street, con un sentido común que no abunda en el Gobierno.

Pero en la génesis del experimento macrista se puede encontrar la semilla que hipertrofió en este gabinete nacional. Es el postulado «teórico» de Jaime Durán Barba que Macri compró a libro cerrado: A la gente ya no le importan las ideologías y está harta de los políticos, lo único que le interesa es la buena gestión.

Un razonamiento que puede funcionar a nivel municipal, donde no hay que tener un proyecto de país, ni manejar la macroeconomía, ni pensar en que lugar nos posicionamos en el juego geoestratégico. Por eso, el ascenso a la Casa Rosada no es en rigor un ascenso, sino un cambio de juego. Un territorio inexplorado para muchos exitosos, que se desorientaron en los salones coloniales de la Casa Rosada.

Hay que tener visión de país, talento para construir un relato claro y políticos fogueados en la administración de poder real. Si además se quiere encarnar un cambio de régimen, como pretende Macri, esa exigencia se dispara al tope de gama disponible. No es mirando una hoja de cálculo como se da vuelta un país. Es en la pelea cuerpo a cuerpo, en el correcto emplazamiento de los incentivos adecuados a los líderes de las corporaciones. Y sobre todo, con pensamiento creativo aplicado a la política. En este tipo de procesos de cambio profundo los manuales se queman antes de leerlos. Como una misión imposible. Que lo es.

«Estos muchachos no entienden que la política es un ejercicio cotidiano de administrar frustraciones», teoriza Miguel Pichetto.

Por eso, después de la paliza de los mercados, los dos últimos cambios de gabinete de Macri parecen ir en una dirección mas sensata. Dante Sica y Javier Iguacel le suman pragmatismo y sentido político a la misma dirección que venían transitando sus áreas.

Porque salvo el kirchnerismo y la izquierda, son pocos los que le discuten a Macri el sentido general del cambio que enuncia. Lo que está en debate es la baja eficiencia. Y esto también es fascinante, porque demuele otro de los mitos del discurso de la no política: Su supuesta eficacia, que en este caso terminó consolidando una experiencia en la que se duplicó la deuda externa, sin haber ordenado casi ninguna variable macro y al mismo tiempo derrumbó el poder adquisitivo de la población en al menos un 30 por ciento. Cuesta encontrar alguna virtud en ese paisaje.

Por eso, la receta del mercado para este momento, propone a Macri regresar al modelo más tradicional, que toda su predica Milenial vino a impugnar. Desarmar la súper Jefatura de Gabinete y su esquema de controllers, armar un gabinete de ocho ministros y que esa sea la mesa chica del Presidente. Más sencillo y old school imposible.

Cuando le acercan este mensaje, Macri se enoja y apela a organigramas de Estados desarrollados, que tienen un par de decenas de ministerios. Cae así en la trampa del Excel que le acerca Lopetegui. En política lo menos importante suele ser tener «razón», se trata más bien de interpretar y guiar expectativas. En eso está fallando.

Los grandes líderes de la historia no eran obsesivos de una pureza de gestión, que no deja de ser un aburrido ideal de gerente de nivel medio. Se concentraban más bien en tratar de entender el proceso histórico y encontrar el mejor lugar posible para insertar en ese devenir, al país que les tocaba conducir. Que es lo mismo que decir: Profundidad para entender, visión para gobernar y hombres prácticos para administrar.

Por eso, la visión del líder es lo único irremplazable y no hay consultora en el mundo que pueda ofrecer ese servicio. Una pena.

Por Ignacio Fidanza

Publicado originalmente en http://www.lapoliticaonline.com/nota/ignacio-fidanza-no-se-construye-capitalismo-sin-politica/

¿QUÉ ES UN CANTANTE POPULAR?

Escrito por Gerardo Fernandez y publicado en PANAMÁ REVISTA

Están los cantantes y están los grandes cantores populares. La diferencia radica en que los “cantores” tienen algunos dones que les han sido amarreteados a los otros. Hay buenos cantantes, con técnica depurada y afinación perfecta pero carecen de ese don de comunicación que es el componente central del ADN de los “cantores”.

Hay pocos cantores. Nacen muy de vez en cuando. La especie humana se toma sus tiempos para alumbrarlos: Frank Sinatra fue uno de estos casos; Edith Piaf fue otro y por supuesto nuestra Mercedes Sosa. Es que los grandes cantores populares son una exquisita minoría que vino al mundo con ese plus de comunicación, de sensibilidad que les falta a otros. Póngase usted a escuchar a un cantante sinfónico como Plácido Domingo cantando boleros o tangos: lo hace bien desde el punto de vista técnico, pero con una frialdad que congela el auditorio. Es como cuando colocamos una lamparita de luz “fría” en el cuarto y mágicamente lo transformamos en una sala de hospital. Al rato, volvemos con una “cálida” y ese cuarto retoma se apariencia habitual.

Un bolero interpretado por Domingo será un cubito en el café con leche.

Otra gran condición de los grandes cantores populares es que tienen muy pero muy claro que no pueden meterse en todos los géneros. Mercedes, por caso, no cantó boleros, incluso cantó pocos tangos porque sabía que no era su territorio y que aunque lo hiciera bien desde el punto de vista técnico, le faltaba ese “olor a pizza” que es la condición básica para interpretar la música de Buenos Aires al decir de Astor Piazzolla.

En la canción popular hay que decir, hay que contar, hay que transmitir y colorear. En eso los grandes cantores populares son tocados por la varita mágica, como le pasó a Mercedes.

Los grandes cantores populares tienen un elevado nivel de sensibilidad en sangre que les permite descubrir entre centenares de obras aquellas que su voz inmortalizará y en eso Mercedes era espectacular. Todo el mundo le arrimaba obras y ella misma buscaba aquí y allá hasta encontrar las canciones que por una cosa u otra la emocionaban y le hacían sentir que el mundo debía conocer esas historias. Sabía mejor que nadie qué canciones estaban llamadas a ser interpretadas por ella. ¿Qué sería de las canciones sin esos transmisores ultra potentes que son los artistas como Mercedes?.

Saber seleccionar el repertorio es central para un cantor popular, incluso los hay no tan buenos que tienen la virtud de seleccionar repertorios insignes y eso disimula sus flaquezas, como también hay cantantes muy buenos que les cuesta horrores seleccionar obras que de una forma u otra los distingan y singularicen. En esto, Mercedes la tenía clara como pocos.

Una vez seleccionado el repertorio el cantor popular debe someterse a una especie de transfusión de modo que la historia de cada canción circule antes por sus venas y de varias vueltas por el corazón para recién luego llegar a las cuerdas vocales. Sólo así se logrará sacar de adentro todo lo que la canción exija. La canción irá rasqueteando las entrañas del cantante, buscando las nutrientes que considere adecuadas. Irá tomando todo lo que el cuerpo pueda darle y recién cuando se sienta lo suficientemente fértil se colocará en la garganta para salir con la debida potencia expresiva de modo de garantizarse la penetración en la mayor cantidad de almas posibles y así reproducirse indefinidamente de generación en generación.

Todo esto les sucede a los cantores populares cuando las canciones comienzan a penetrarlos, y no vaya usted a creer que es fácil andar luego por la vida sabiendo que se llevan adentro decenas de obras fermentando; sabiendo que el cuerpo es al fin y al cabo una suerte de campana de cristal que está protegiendo a estos puñaditos de letras concatenadas con notas que algún día serán canciones que los pueblos entonarán aquí y allá.

La voz, la expresión y el fraseo requeridos para cantar una chacarera festiva no tiene nada que ver con las exigencias que impone una vidala, mucho menos con lo que pide una cálida tonada cuyana (nadie cantó mejor que ella las tonadas).

A menudo Mercedes lloraba después de cantar determinadas obras que la desgarraban pero igual las interpretaba porque asumía la obligación de hacerlo, sentía que su lugar en el mundo era el de comunicar historias, el de popularizar canciones que llevaran un mensaje a su pueblo y a la humanidad.

Al fin y al cabo, pocas cosas ha inventado el hombre más contundentes que las canciones. Componerlas es lo más difícil que hay en la música popular porque en un lapso generalmente no mayor de 5 minutos hay que contar una historia que tenga un sentido, un desarrollo y un desenlace pero que al mismo tiempo contenga una sucesión de notas que la hagan pegadiza como para que la gente cante aunque sea sus estribillos.

Las canciones requieren sí o sí el concurso de los cantores populares. Violeta Parra compuso, entre tantas maravillas, “Gracias a la vida” y “Volver a los 17”. Pero se me ocurre que esas canciones verdaderamente tomaron “estado público universal” cuando las cantó Mercedes. Violeta las cantó con sus entrañas, pero fue Mercedes quien vino con la franela y les sacó el brillo que las obras contenían y que quizá ni la propia autora hubiera podido hacer relucir. Es que hay autores que se las arreglan para popularizar sus obras (Serrat, por caso) pero a a otros les cuesta horrores difundir sus creaciones.

Para eso están los cantores populares, para ponerle el cuerpo a muchas obras que de lo contrario hubieran quedado en los rincones. Sin ir más lejos “Todo cambia”, ese puente conceptual de Julio Numhauser que conecta al setentismo temerario con el ochentismo más pensante ¿Hubiera sido conocida en el mundo si no hubiera pasado por la voz de Mercedes?.

Hoy cumpliría 83 años y el mejor regalo que podríamos ofrendarle sería escuchar su obra completa, fundamentalmente la primera parte, que llega hasta fines de los setenta. No quedarse de manera remolona en sus últimos años.

A partir del 23 de octubre Guillermo Snopek es lo nuevo.

“No son las perlas las que hacen el collar, es el hilo” (Gustave Flaubert.)

Estamos ya en octubre y comenzó el último tramo de la campaña, los números que el oficialismo exhibe han sido confeccionados a pedido de sus intereses y necesidades. No cabe duda que la decisión de desdoblar la oferta moralista en anti-peronistas y peronistas vergonzantes no fue feliz, final anunciado por este medio.

Son incontables los recursos públicos que moviliza el oficialismo tanto a nivel nacional como provincial para generar sensaciones de bienestar que se dan por tierra cada vez que el elector o la electora compra alimentos, ropa o tiene que pagar una factura de servicios. Esa practica demagoga, electoralista, va a tener consecuencias en los próximos meses.

Le pedimos al veterano periodista de la redacción que establezca una linea de tiempo a partir de la noche del 22 de octubre en que se conozca los resultados. El decano con paciencia nos ilustra, «todo octubre se va a hablar de la reelección de Macri y aquí de Morales, en noviembre vamos a estar todos puteando por la devaluación con la que estos van a pagar este festival a beneficio exclusivo de ellos y en diciembre vamos a estar hablando en voz baja primero y en voz alta después si Macri y Morales terminan sus mandatos, después de eso vienen las fiestas y las vacaciones que es un barajar y dar de nuevo en la política. El año que viene Guillermo Snopek y el peronismo se comen la cancha…».

Categórico nos habla de una victoria de Fiad pero una derrota de la estrategia oficialista, por cuanto no pudieron sacar el medio a Guillermo Snopek que va de Senador Nacional a Buenos Aires. Nuestro Gobernador tiene la orden de Casa Rosada de no dejar que eso ocurra y no puede cumplir, está en aprietos. No se va a entregar, va a intentar mejorar la performance de agosto pero las cartas están echadas, el peronismo cerró rápido e inteligentemente su interna, señal que le sobran reflejos y que no les gusta para nada estar fuera del poder. Ahora cierran filas y seguirán así hasta sentar un hombre propio en la gobernación.

Ese punto disparó esta mañana la discusión. ¿porque ahora denuncias penales a Snopek y a Jenefes y  no antes o después del proceso electoral en curso?.

Este medio había predicho que el oficialismo apuntaba a presentar a Snopek como parte de «lo viejo». Lo viejo es aquello que el moralismo (lo «nuevo» en la extraña caracterización que formula el radicalismo jujeño) venía a superar, pero teme a este Snopek porque ademas de ser su nombre una «marca» provincial tanto su personalidad como su historial no dejan hilachas como para prenderse de ellas y avejentarlo así nomas. Una de las formas era «pegarlo» a un «viejo» y a esa linea de flotación disparó sus primeras balas sucias el oficialismo en estas últimas horas.

Guillermo Jenefes actuó leal con el nuevo hombre fuerte del pejota y leal con su partido. Tiempo atrás declaraba: “me he retirado definitivamente de la política y debo ser uno de los pocos funcionarios del gobierno anterior que puede caminar tranquilamente por las calles”. La toma de distancia se leyó hacia el interior del peronismo como lo que era, un acto militante mas en la dilatada carrera de Jenefes, sabe que las posibilidades de supervivencia y éxito del peronismo dependen de una renovación de cuadros pero manteniéndose fiel a las ideas y sin renegar del pasado, haciéndose cargo de el, asumiendo sus ventajas y su lastre. Al igual que toda la guardia vieja descartaba que el moralismo iba a buscar mellar las posibilidades del candidato opositor ni bien las urnas lo proclamaran.

Con sus declaraciones y acciones Jenefes manifestaba su confianza en las nuevas generaciones dirigenciales peronistas, se corría a fin de darles paso, pero el oficialismo une mediáticamente a los dos hombres con sendas denuncias penales para embarrar la cancha y proyectar un cono de sombras, no sobre Jenefes, sino sobre el candidato opositor que les arruina los planes. 

En estas redacción pensamos que tales iniciativas no forman parte de una estrategia electoral, para la flagrante mediocridad que ha mostrado Morales y el moralismo se trata mas de una pequeña venganza, el deseo de mortificar a un votante que no lo favorece y lo rechaza, que de un paso pensado en recuperar votos y deslucir al contrincante.

En el orden nacional, hay fuertes rumores de la eclosión de un «grupo de los ocho» proveniente del radicalismo que no solo no está conforme con la alianza con PRO y con el sello de Lilita Carrió y quiere volver al cuadrante ideológico de la socialdemocracia aunque en la practica eso signifique llano y confrontación con el resto de su partido. Al que no recuerde que papel le cupo en la historia reciente de nuestro país  a ese grupo le refrescamos la memoria. En 1990 y en oposición a las políticas neoliberales que el riojano Carlos Saúl Menem implementó, los diputados nacionales peronistas Carlos Álvarez, Germán Abdala, Juan Pablo Cafiero, Darío Alessandro, Luís Brunati, Franco Caviglia, Moisés Fontenla y José Ramos, conforman el “Grupo de los ocho”, que un año despúes abandonarían definitivamente el Partido Justicialista para lanzarse a construir un frente opositor con posibilidades de ser alternativa a la hegemonía menemista que comenzaba a ser una realidad.

Estos radicales, es posible que haya un jujeño en sus filas, saben de sobra que el triunfo de Macri en 2015 cumplió un sueño largamente postergado de las derechas argentinas: que fue no renegar de la tradición liberal-conservadora para vencer en elecciones limpias a un candidato oficialista (y peronista). En ese sentido estos radicales -incómodos por su sesgo ideológico- tienen poco que ver con ese imaginario. No están errados, en 2015 CAMBIEMOS se presentó como una fuerza claramente No Peronista y para esta elección decidió crecer en todo el país -con sus excepciones- avanzando sobre el peronismo para cortar la dependencia con el radicalismo, inclinación que incomoda al radicalismo que no mezcla política con negocios, a los que la alianza con el macrismo no le sumó por supuesto beneficios pero si sacrificios. 

No escapa a esta redacción que para el turno electoral que concluye próximo 22 de octubre el PRO nacional se había propuesto avanzar en la conquista de una porción del voto peronista, sin perder su capacidad para aglutinar al electorado no peronista con su leitmotiv republicano que forma parte de la tradición liberal-conservadora y resulta fundamental para la identidad política en ciernes de PRO. Se puede decir que no fracasó ni triunfó en este designio, basta ver que los resultados de 2105 se repiten en todo el país,  y la composición del voto a cambiemos parece estática, algún altibajo no cambia demasiado el paisaje. Nuestra provincia es un botón de muestra. en el que comienza a notarse cierta fatiga del elector peronista a votar por fuera del pejota, acompañado de una reacción positiva en el seno del pejota: un recambio generacional en los cuadros de conducción y emprolijamiento de reglas de juego que fueron archivadas largo tiempo, actitud que contribuyó a adocenar al partido creado por Perón. 

A nivel nacional el desenlace final de las elecciones del 22 de octubre será un indicador importante con respecto al futuro de esta nueva derecha argentina, su capacidad para construir hegemonía y para contener a las fuerzas internas que la componen. El radicalismo jujeño padecerá los resultados de los comicios mientras que el peronismo habrá resuelto los principales problemas que le hubiese generado una puja desordenada por suceder a la guardia vieja luego de su debacle en 2015 y estará haciendo el bautismo de fuego del dispositivo remozado.

El peronismo es un partido de masas con cuadros que forma a los tumbos pero, al igual que Maradona y Messi, tienen lo que Salamanca non da, el talento para conducir procesos y a la maquina de guerra nomádica conformada por esa tumultuosa militancia barrial y sindical que supo atravesar circunstancias peores que la actual y superar adversarios mucho mas preparados que el moralismo.

Falta poco para el 22 de octubre y esta cuenta prevé una aproximación de Guillermo Snopek a Fiad. A partir de esa noche el dilema va a ser G. Morales o G. Snopek sin intermediaciones. Gerardo comenzará a ser lo «viejo» ya en la madrugada del dia siguiente y Guillermo lo nuevo y podrá hacer suyas las palabras del recordado Premio Nobel de Literatura Henri Bergson: “El futuro no es lo que va a venir, sino lo que nosotros vamos a hacer.”

Falta muy poco para saber si los pronósticos se plasman, a no desesperar.

Buen fin de semana

La Revolución de la alegría

Dicen en los ambientes académicos que vivimos la era de la PosVerdad, una especie de «mentime que me gusta» mas prolijo y menos vergonzante en razón que aparece inscrito en marcos de referencia que lo hacen no solo tolerable sino preferible a opciones que nos lleven a desafiar las verdades reveladas por el sentido común impuesto. Es la era del consumidor bobo, el que está de acuerdo de antemano con la veracidad de un bolazo publicitario, y como lo cree cierto compra el producto o se hace seguidor de la marca y le termina comprando todos lo que pone a la venta.

Es el tiempo histórico del que que razona en la siguiente clave: quiero ser parte de la selecta clientela de Ximen’s sports, exclusiva casa de ventas de calzado, y aunque allí me vendan una alpargata bigotuda que simula ser el famoso modelo The Russian Calf de los diseñadores New & Lingwood, le soy fiel a ellos y adquiero.

Adquirir es el verbo rector, llegué a tener algo, gané, soy un ganador, por lo tanto lo único que tiene que hacer uno para ser feliz es empezar por comprar el buzón (la mercancía o la marca o darle I like al político que se vende como un inodoro). Lo compramos por que deseamos secretamente «pertenecer» y si pertenecemos vamos a ser felices aunque muy bien no nos vaya.

A la posverdad la publicidad oficial le suma una carga emotiva. El aparato comunicacional publico y privado en manos del macrismo trata de meternos en la cabeza la positividad inteligente. Sin ir mas lejos estos últimos días habló frente al empresariado jujeño el hijo de aquel pensador admirable que fue don León Rozitchner, Alejandro, que se ha montado en la moda global de las charlas TED pero que arriba a la tacita de plata para ofrecernos una variante ramplona, sus sesiones de autoayuda para una dirigencia en crisis. Este Rozitchner que oficia de filosofo oficial del PRO vino a explicarles que es mejor alinearse automáticamente a los dictados del dueto Macri-Morales porque cualquier crítica los aleja de los favores del principe. «Iupi!!!, viva la vida!, que feliz que soy!, me está yendo bien aunque me vaya mal!!» van a repetir quienes fueron a escucharlo.

No estarán solos los optimistas empresarios jujeños en esto de derramar felicidad, Mauricio Macri te repite a cada rato que a los argentinos «nos está yendo bien» bajo su gestión. Morales refuerza ese pensamiento  positivo cuando asegura que el proyecto que encabeza “recién empieza, vamos a gobernar años y años Jujuy, vamos a terminar cambiando la provincia”, a su vez se completa la operación con los discursos de los demás candidatos, por ejemplo cuando Gabriela Burgos  dice “hemos demostrado que Jujuy no tiene techo, y que en paz y unidos se puede construir y crecer”, o el inefable Bernis  agita sabanas que simulan ser fantasmas del pasado y, a la vez, intenta erigirse en Vox Populi Vox Dei afirmando campantemente que «la gente sabe que Tecnópolis llegó a Jujuy porque no está gobernando el partido de Guillermo Snopek, Milagro Sala y Eduardo Fellner”, pero resulta que la Revolución de la Alegría y las buenas ondas te puede llevar chicos a la muestra en un camión frigorífico.

El macrismo tiene mucho de eso, mucho humo, y nuestro Gobernador lo imita con lo que puede. Hasta ahora se vio favorecido por la fuerza de esos argumentos y relatos novedosos. El punto flojo para Morales es que se trabaja con un universo de personas que no por mucho tiempo van a dejarse influir por esa propaganda, son jujeños y no porteños que es para quienes fueron creadas esas campañas y para las dos Buenos Aires y para el centro rico del país el lugar para el que fueron pensadas. Esos destinatarios particulares tienden a decodificar la información que confirma la propias creencias, en este caso que pensando que nos va bien y creer a pie juntillas que nos va ir bien nos tiene que terminar yendo bien.

El sesgo de confirmación jujeño, esa proclividad a buscar e interpretar aquellos aspectos de la realidad que fortalezcan nuestros presupuestos, empieza a irse por la tangente y a separarse de la visión de los porteños, de esta suerte de guía de las operaciones de raciocinio con la que nos bombardean. Somos jujeños y aquí, las cosas no responden de la misma forma como suelen responder alrededor del Obelisco, al menos no por mucho tiempo.

Hay alguna coincidencia?. Si, la predica anti-tupaquera de Morales coincide con el aval presidencial a Patricia Bullrich, su ministra de Seguridad. En este punto el factor económico es determinante en el pensamiento de Macri, según el cual un país que no combate la parálisis a su circuito productivo que imponen las tomas de edificios publicos y privados, los cortes y piquetes, no garantiza las reglas de juego para la inversión, pero en Jujuy mantener como enemigo publico N° 1 a la señora Sala legitima al gobernador en las clases media para arriba y en buena parte de aquellos que dice la Tupac Amaru representar. Es posible que si se resiente la fortaleza del pacto Macri con la Ministro Bullrich por la obcecada defensa que hace la funcionaria de un reducido grupo de Gendarmes, es posible que ese distanciamiento tenga alguna correspondencia en la percepción de los sectores medios jujeños respecto del oficialismo provincial que carente de logros mayores monta su apuesta al maniqueísmo y  la demonización, que lleva a darle importancia a un grupete que cada día y por si solo aumenta su divorcio con una opinión publica que rogaba la caída en desgracia de la horda tupaquera y ahora la festeja pero que entiende que han sido aislados por todo el arco político y poco tiene que ver ya con la principal oferta opositora.

Es posible, también, que con el tiempo los jujeños y las jujeñas entendamos este periodo de «buenas ondas» como una imposición cultural desde las afueras de nuestra sociedad local. Es posible que, mas temprano que tarde, nos demos cuenta que estos mensajes emitidos sin ambigüedad, sin complejidad y con una arrogante actitud de absoluta certeza no nos protegen como pensábamos y ahí las cosas van a empezar a ponerse ásperas, mas cuando confrontemos nuestra realidad con sus relatos.

Después de todo, todo es relato. Venimos de no y nos ametralla otro, No dudemos por un segundo y no dudo que al mactual lo va a superar otro relato, es que la humanidad siempre está construyendo modelos.

Necesitamos las grandes narraciones como necesitamos el agua y el aire, somos humanos. Ficcionamos para contar cosas, para explicar como vamos a realizar colectivamente nuestros sueños y a veces los construimos o lo que construimos se transforma en pesadilla, aunque esto no como propósito inicial sino como falla de lo anterior.

Michel Foucault supo entrever el fenomeno y contarlo como ningún otro: «Me parece que existe la posibilidad de convertir la ficción en verdad; de inducir efectos de verdad con un discurso de ficción. De tal suerte que el discurso“fabrique” algo que no existe todavía, es decir, “ficcione”. Se “ficciona” historia a partir de una realidad política que se hace verdadera, se “ficciona” una política que no existe todavía a partir de una realidad histórica».

El cambio que tanto se pregona vendrá mas rápido si firmamos cheques en blanco al macri-moralismo, eso es lo que se lee en nuestros medios escritos y lo que se escucha en radio y televisión. No está prohibido criticar pero no hace falta ser un genio para entender que el control social nos condenaría si vemos la mosca en la leche, o la gota de leche en la jarra de moscas.

Algunos periodistas bastante inclinados a defender al gobierno y atacar a la oposición, y entre este colectivo preferentemente al peronismo, dicen que el gobierno busca votos mostrando los logros de su gestión en cambio la oposición lo hace con ideología, a esta redacción no le parece que sea así.

El gobierno nacional a través del formidable aparato comunicacional publico y privado que montó parece haber jugado con sus armas en un terreno, el de la batalla por los significados, en el que el kirchnerismo solía moverse más cómodo, la estrategia del oficialismo es dar una vuelta de tuerca más a la polarización, mientras que la de la oposición (que es mucho mas que el kirchnerismo) es justamente mostrar que hay sectores sociales que están en una situación menos favorable de lo que estaban antes de asumir el actual Presidente y que, contrario a lo que es sostenido por la Casa Rosada de Buenos Aires, no tiene grandes logros de gestión. Es mas, no faltan quienes califican su gestión de regular para abajo.

Macri, como bien se dijo por ahí, parece un profeta que anticipa un porvenir venturoso, apelando más a la ilusión que a la evidencia y es esa falta de realidades la que lentamente hace que el ánimo esté mutando de la expectativa a la desilusión en buena parte de lo que constituyó su electorado del balotaje de 2015 y le da cuerpo, nutre, hoy a las ofertas de la oposición.

Necesaria aclaración: No es que nos propongamos que se haga política desde el escepticismo o el pesimismo, por el contrario una buena dosis de optimismo es necesaria en cualquier empresa y mas en las colectivas pero ha de ser sin perder contacto con la realidad que es lo que se nota en las casas de gobierno federal y provincial.

La meritocracia, ese relato macrista del mérito individual y el futuro, o intención de dar tiempo a cambios de fondo, vinieron con intenciones de quedarse pero chocan con la dura realidad y lo que es peor choca con las diferencias culturales porque no las recepta de la misma manera un millonario de Palermo que un pobre de la Cocha o Tilcara.

En la redacción convenimos que es probable que la fatiga social por la larga sucesión de gobiernos peronistas y los últimos años de fellnerismo sin mecanismos de selección de candidatos por el voto popular puede haber causado la performance negativa del partido creado por Perón, pero si a eso le sumamos el hastío por el acoso violento de la Tupac la ecuación nos cierra. Equivocado o no, es nuestro diagnóstico.

Haquim aprovechó la circunstancia para irse definitivamente y llevar consigo una parte del voto que supo acompañar al  pejota, creyó que era dueño de esos votos, ahora las cosas se le complican. El peronismo del pejota va sin distraerse derechito a lograr la fidelización del voto identitario, ese es su objetivo y será difícil que la campaña que empieza saque a los pejotistas jujeños de ese carril. Este turno electoral le servirá de primer test match, y la sierra que cortaba el voto peronista empieza a desafilarse, Haquim ya no es lo que fue en 2015.

El malestar que alejó al peronismo de la gobernación y muchas intendencias parece irse diluyendo de a poco pero no por generación espontánea.

Morales recibió el ultimo mes dos malas noticias. La primera es que ganó Guillermo Snopek y la segunda mala noticia es que  una docena de grandes dirigentes del pejota empezaron a sentar las bases de una paz interna duradera. Ni bien el soberano en democracia, el voto popular,  sentó a un compañero para que sostenga las riendas del carro este empezó a caminar y los melones de a uno se fueron acomodando, dejando atrás recelos, legitimas aspiraciones -y también de las otras-, golpes bajos y vanidades.

Hay quienes dicen que la unidad alcanzada por el peronismo en nuestra provincia quedó limitada al espanto de la dirigencia que se vió fuera de la conducción del estado, que no no va a tener replica en las bases. Ese fue otro punto de discusión en nuestra redacción. 

La pregunta que nos hacemos es si lo que vimos estos días es solo una coincidencia circunstancial de jerarcas. Buscamos elementos de análisis que puedan convencernos que las bases peronistas, en apariencia fragmentadas y dispersas, contestes al esfuerzo de sus dirigentes actúe en consecuencia encolumnándose detrás del escudo partidario y su lista oficial, a corto, mediano o largo plazo.

El viejo periodista peronista de la redacción nos contesta con otra pregunta: ¿alguna vez jugaron al solitario en la  computadora?, asentimos y con su serenidad habitual continua, vieron que cuando la partida termina y resolvés el juego los naipes van solitos cada uno a ocupar el lugar que le  corresponde en la baraja, así solía ocurrir con el peronismo y es lo que está volviendo. Definida la interna el dispositivo se activa, hay un orden por un tiempo y en ese tiempo la dirigencia debe acompañar el reclamo de unidad en la diversidad que se escucha en las bases, el que saca los pies de ese plato es un Judas, «un Haquim» dice ahora la militancia peronista. Por unos meses el peronista, la peronista corre presto en auxilio del vencedor y es ese espectáculo formidable el que estamos viviendo sin llegar a comprender todavía su importancia, es un principio de organización que habíamos olvidado».

La Revolución de la alegría parece reducirse solo a la felicidad del PRO y del Frente Jujeño Cambiemos, el peronismo tiene que erigirse en alternativa a esa impostura. El sistema político jujeño necesita de un oficialismo que quiera hacer las cosas bien y por eso mismo quedarse y de una oposición que  quiera ser alternativa de poder, ansíe regresar cuanto antes al gobierno provincial y se prepare para ese regreso como supo enseñar John Cooke, aquel inolvidable vocero de Perón, «para volver tenemos que volver mejores, habiendo aprendido lo que hicimos bien y en lo que fallamos». El dato de esta semana es que el peronismo en su conjunto se puso de pie y comenzó a caminar rumbo al 22 de octubre.

La marcha de Guillermo Snopek y, mas importante aun, del peronismo recién se inicia, la de Morales en cambio parece haber llegado a su punto mas alto y es de esperar, mientras siga con la maquina de producir y vender humo, y no nos sorprenda con gestión genuina y de calidad, que empiece a declinar.

Todo está por verse y por demostrarse, que tiempos extraordinarios nos ha tocado en suerte vivir ¿no le parece?.

Disfrutemos lector, lectora, cada segundo. Hasta la próxima.

 

Guillermo, el pequeño gran timonel

Continuamos hoy con la entrevista al consultor estrella, que empezámos a publicar la semana pasada, pero con la adición de fragmentos de una videoconferencia que tuvo lugar el lunes con nuestro equipo de trabajo.

Rebobinemos un poco, la nota termina con este párrafo: “Vamos a asistir al primer enfrentamiento en el campo de batalla de dos generales, lo de Gerardo es mero tacticismo, lo de Guillermo es estrategia, he aquí la síntesis y la diferencia. La estrategia de Guillermo Snopek es la misma que la de los hidalgos caballeros que reconquistaron España, desde el Cid Campeador, pasando por Guzmán el Bueno, Fernán Gonzalez, hasta llegar al Gran Capitán y los Reyes Católicos, hacerse fuerte en el norte, recuperar terreno, hacer de cada reino recuperado un bastión, avanzar hasta acorralarlos en Granada y, por último, tomar Granada”.

La intervención de este cronista fue mas que obvia, le pedí que se extendiese en la comparación.

– «En realidad las semejanzas las encuentro con el mito fundacional del reino de Castilla que incluye acontecimientos en serie en los cuales la rebeldía de determinados héroes resulta fundamental en la operación de ruptura y distanciamiento respecto de la figura de autoridad. El Cid Campeador Rodrigo Díaz de Vivar y el Buen Conde Fernán González son los ejemplos más sobresalientes en una tradición de personajes que son arquetipos de héroe noble, rebelde, que pervive en el imaginario popular. Aquí y ahora Eduardo (Fellner) y Gerardo (Morales) son ya la «autoridad» que combinado con la propaganda macrista después de las PASO vino a ser «lo viejo», aquello que hay que superar, por eso digo que el triunfo de Guillermo, unido al desastre que fue la táctica de separarse con el haquimnismo para ver si por separado se quedaban con todo, los recagó. Para la campaña a Gerardo (Morales) un resultado diferente le hubiese facilitado mucho las cosas. Sin tratar de echar barro sobre el lomo de la familia Fellner pero dese el punto de vista profesional si hubiese ganado Liliana hubiese sido poner la horma sobre el cuero, pasar la cuchilla y retirar la suela, un proceso mecánico, sin complejidades, en cambio ahora estamos ante un resultado incierto».

En campaña el tiempo pasa extraordinariamente rápido, mucho material de esa entrevista es hoy superfluo, párrafos enteros pierden vigencia, se tornan desechables en cuestión de horas. Por eso, para continuar, debimos entrevistarlo con los avances y comodidades que nos ofrece el cambio tecnológico. El joven analista, el viejo periodista, la aguda politóloga y quien redacta estas lineas ametrallamos a preguntas al consultor cuyas respuestas fueron desgrabadas en un parpadear por una computadora de pequeño porte.

¿Que es lo que debe esperar que ocurra en la campaña tanto la oposición como el oficialismo, quien va a mover las fichas primero?.

– El otro día decía que los equipos nacionales del PRO nacional y propios le habían preparado a nuestro gobernador un catalogo de acciones posibles que complementan la campaña que vienen llevando a cabo desde que se plasmó cambiemos a nivel nacional. Morales movió su ficha, o ¿porque creen que Dago Pubzolu salió a declarar fuerte pegando a Guillermo con el Ministro Frigerio?». –Recordemos que Pubzolu declaró que “hubo una conexión muy íntima entre Guillermo Snopek y el Ministerio del Interior a cargo de Rogelio Frigerio”-. No puede Fiad salir a pegarle a Guillermo ni Morales, ni otro que sea candidato por que enfrentarlo ahora abiertamente es desgastarse, por eso es que dije que tirarle bosta encima a un tipo que se llama Guillermo Snopek -que es una marca en nuestra provincia- es como tirarle brea a la estatua del General Güemes, un hecho condenable. Y por eso mandan a ese cuatro de copas, un cuzco, a ladrarle. 

– Tambien mandan a Rosario Agostini a teclear desesperadamente que Guillermo es un chirolita de Jenefes. Todas operaciones muy burdas que se completan con un aceitado manejo de las redes sociales. ahí estas operaciones se conectan con la intervención organizada de cientos de propaladores de estupideces, que agresivamente unos, en forma graciosa otros y en estilo naive la mayoría van imponiendo lentamente marcos de referencia, sentido común de corto plazo, visiones deformadas de la realidad. Así están actuando, pero lo cierto es que por ahora Guillermo es de teflón, incombustible. De todas maneras el peronismo tiene que aprender, organizarse, e intervenir en este espacio virtual con la misma eficiencia que lo hace en el territorio

La pregunta cae de madura, ¿es tan importante la influencia de las redes?

No es importante para un pueblo, eso no le cambia la vida, pero si es efectiva en campaña. Fijate nomas las dos operaciones que hice mención, Pubzolu y Agostini, revelan  los ejes de preocupación del moralismo. Lo de Agostini trasluce que la solución de la interna mediante las PASO dio un resultado no deseado que, como beneficio colateral para la formula peronista, confirió autoridad a Snopek y Martiarena, entonces disparan a la linea de flotación, buscan hacer de Guillermo títere de alguien y esperan que ese alguien se muestre en publico como un titiritero, lo que resentiría esa sensación de autoridad que emana del ahora candidato del PJ».

– «Lo de Pubzolu en cambio va por otro carril. Si lo de Agostini apunta a acortar la relativa ventaja de Snopek hacia afuera del PJ, lo de este muchacho Pubzolu apunta al plano interno, a empiojar la restañación de las heridas en el peronismo local. «Si sos chirolita del macrismo nacional no sos peronista» es el razonamiento al que quieren llevar a la militancia y a la dirigencia peronista jujeña. Esa manipulación puede hacer efecto en otro lado, tengo mis dudas pero no digo que no funcione, solo que la cultura política jujeña es fuerte hasta el punto de ser autónoma, distinta, no es soplar y hacer botellas aquí, claro que puede facilitarle mucho la operación el hecho de que haya cierto ventajerismo dando vuelta y muchos que quieren pasar por ventanilla a cobrar, aquí el único cajero es Morales, el peronista tiene que entender que para regresar cada uno debe asumir que es parte de un proyecto colectivo que trasciende nombres propios y agrupaciones. Siempre hay algún que otro marginal que está esperando una excusa para vender su alma al diablo, por suerte nuestros dirigentes provinciales (del peronismo se refiere) distan de ese comportamiento».

¿Decís que  Jujuy es una isla respecto de la campaña nacional, en que datos te basás para afirmar eso?.

– «Fijate que mientras en buena parte del país la oposición continúa su proceso centrífugo ante la imposibilidad de unificarse, en todo Jujuy, yungas, valle, puna y quebrada, se da precisamente el proceso contrario, podés ver las barbas de muchos en remojo, la primera es la de Guillermo y Martiarena. Se puede observar sin lupa que existe un trabajo de reconstitución del tejido interno peronista dañado y buena disposición de los protagonistas. Tanto Guillermo como los que no tuvieron su suerte entienden que no pueden ser utilizados por Morales, que lo que este busca es dividirlos, acelerar las contradicciones decíamos antes, para alejarlos a todos definitivamente de la escena».

¿Contanos un poco si inciden o no en la campaña provincial Milagro Sala, las bombas como la que explotó en INDRA, las amenazas en todo el país a miembros de los gobiernos nacional y provinciales que integran cambiemos y Santiago Maldonado?

Ahi tenés que separar, algunas cosas las tengo medidas, otras no da el tiempo ni los recursos y hay que trabajar con la intuición. Vamos por parte, Maldonado es un problema real, Sala es un problema real, mientras que los demás son casos de operaciones combinadas, pergeñadas para cambiar la percepción en determinadas franjas poblacionales con el fin de modificar en algo o reforzar sus marcos de referencias, es decir son una realidad virtual, no existen pero son creíbles. Un colega escribió un libro al que tituló «“La Campaña Emocional, comunicación política en el territorio de los sueños” y estos atentados, raptos, robos de famosos, escraches, etc tienen que ver un poco con ese titulo, crean un clima de persecución de determinados colectivos que son presentados como los héroes de la película y victimizables frente  las mafias que dicen combatir, ¿es de esperar que las mafias ataquen a los buenos, no?. Es decir que manipulan nuestra interioridad, hurgan inteligentemente en el territorio de los sueños. Es una presentación directa, binaria, «nosotros los buenos contra ellos los malos», una apelación a acompañar a la legión del bien en su eterna lucha contra el mal. 

Santiago Maldonado le hace mal a la imagen del gobierno pero no incide en la elección de Jujuy, aquel que optó por Macri se conformaría -de ser culpables los gendarmes- con que echen a los implicados y no baja mas de medio punto aun conservando en su puesto a Patricia Bullrich, si la echa empata o mejora. Hoy por hoy es apenas una mancha, en el futuro si acumula muchas manchas es posible que se registre una merma de apoyo a la gestión o a la figura del Presidente, por ahora y sin abrir juicios de valor, que por supuesto tengo, no lo afecta.

Sala si incide en lo local, pero no tanto como en 2015. Su presencia y el protagonismo que los radicales le van a dar no van a tener el peso de las dos ultimas elecciones, y con estos candidatos del peronismo, menos aun. Como herramienta del moralismo, que obviamente instrumentaliza el tupaquerismo agitándolo como cuco, está perdiendo volumen.

Al oficialismo ya lo describiste, ahora contanos mas de la campaña, del formato al que pensás va a ceñirse y el que te gustaría adoptase la oposición si te parece que no coinciden.

– Snopek tiene que surfear en el eje ruptura-continuidad y hasta ahora naturalmente lo sintetiza, es continuidad porque es peronista pero rompe el molde porque no se lo puede emparentar mucho que digamos a la gestión de la ultima década, de la que tampoco reniega. Ahi todo bien, es una fortaleza, que siga así. Pero en el plano de la campaña, y en vistas que desde fuera parece seguir una estrategia interesante, es de esperar que lo sea íntegralmente, no solo intuitivamente sino que se la explicite y defienda.

– Lo primero era ganar estas PASO a la peronista, ahora tiene que unir al peronismo y salir a romper los marcos de referencias con que se ha impuesto el macrismo a nivel nacional y el moralismo en Jujuy. Tiene que contar una historia. Las narraciones son muy importantes no solo de cara a octubre sino de octubre a 2019, donde el peronismo juega mucho mas, sobre eso tengo ideas, no se si conviene hacerlas publicas…

Y sigue el amigo pero es suficiente por hoy, lo dejamos para la próxima entrega.

Radicales al borde de un ataque de nervios

Atraviesa el cielo jujeño el primer rayo de luz del mediodía, me pega de frente, sigo, el camino me lleva, voy al encuentro de un consultor para que me explique errores y aciertos de la campaña y que me tire un pronóstico sobre cuales pueden ser los ejes que vertebren las campañas de los principales candidatos en el tramo que falta de aquí a octubre.

Solo, me pidió que fuera y en soledad llego al lugar. Me dan vueltas en la cabeza impresiones personales del mapa que conformaron los resultados electorales en todo el país y como se insertan en el nuestro radicalismo y nuestro peronismo.

Durante los meses que antecedieron al 13 de agosto se aseguró que el oficialismo nacional iba a ser alcanzado por un voto castigo como reacción al ajuste que llevaba -y lleva- a cabo y que la modalidad goteo no iba a cambiar ese resultado. Después de las elecciones los análisis sobre-dimensionaron el volumen y la densidad del resultado que no fue de triunfo absoluto pero tampoco de derrota como tanto se había insistido.

Mi juicio previo a la entrevista es que la división nacional del peronismo fue el elemento oculto que dio chances de triunfo al macrismo. Basta navegar en dos distritos para comparar los resultados. 

En la provincia de Buenos Aires el peronismo va tan dividido que a CAMBIEMOS le ha sido fácil remontar un mal augurio inicial y convertirlo en empate técnico. En ese distrito la Unidad Ciudadana de Cristina Kirchner decidió dejar en banda al PJ y competirle para demostrar que el sello no vale nada sin ella. Apabulló a Randazzo pero no pudo sacarle una diferencia tajante al macrismo. Va a hora la U.C. por los votos de Randazzo que resiste, por los peronistas que apoyan a Massa, por los que dejaron las listas de otros peronistas que quedaron fuera de la competencia como Pino Solanas y De Gennaro. Pero -como el adversario también juega- el gobierno bonaerense y el nacional firmaron un acuerdo por el que en estos meses decisivos se van a otorgar la friolera de 400 mil nuevas asignaciones universales por hijo, es decir que van por los votos de Cristina Kirchner que no conforman su núcleo duro. 

En cambio,  el peronismo santafesino se abroqueló en un mismo frente y no sólo le fue bien sino que ganó las primarias. Lo que pudo haber sido la Unidad Ciudadana de Agustin Rossi jugó bajo la lona de una misma carpa con todo el pejota y entre todos acumularon mas votos que cualquier otra fuerza anotada en la puja. Ahora ganadores y perdedores internos restañan las heridas provocadas por el fuego amigo y ponen proa a octubre con animo ganador. Un resultado parecido obtuvieron Manzur/Alperovich que le ganaron a otras listas entre ellas la de la U.C. encabezada por el turco Vittar y entre todas superaron por doscientos mil votos al radical-macrista José Cano. La unidad peronista bajo el paraguas pejotista tuvo muy buenas performances y, por el contrario, le regaló un empate al macrismo en Buenos Aires por fomentar la división interna. Primera conclusión: si en Jujuy  juega la UC no es mas que para hacerle el caldo gordo a Morales, no va a ser un UC sino una UCR de segundo orden, asi como el haquimnismo es un radicalismo de segundo orden. 

Mientras espero me acerco a la barra y le pido al  bartender un julep de Cynar. El joven asiente con la cabeza, toma un highball y a su interior arroja unas ramitas de menta,. Hay quienes lo preparan con hojas de hierba buena que aunque parezcan lo mismo no lo son. La diferencia me lo explicó al detalle un guía que hablaba español frente a las cascadas del Ouzoud, las mas altas del norte africano, a las que llegamos para escapar del calor agobiante y de la aglomeración de la Medina del Marrakech con sus angostas callejas y los pintorescos pilotos de motos que las conducen frenéticamente al grito de “balak” que  si bien significa cuidado hay que traducir como «tirate al costado ya mismo chango porque te llevo puesto». El fresco en el patio de un bar con vista a las caída de aguas bajo la sombra de un árbol y un té de hierbabuena, su bebida nacional, baja el stress producido por el contacto con tal alocada -y respetable- cultura.

El entrevistado llega y luego del saludo nos vamos a la mesa. Sigue nuestro bartender en su menester, presiona las ramas de menta contra las paredes del vaso para que liberen su perfume, las retira, agrega dos cucharadas de azúcar mas un touch de jugo de limón con el que  disuelve el producto fabricado por la familia Blaquier, llena el recipiente con hielo partido, pomelo rosado y un chorro generoso de Cynar, mezcla con una cuchara larga, la adorna con una ramita de menta y me lo sirve. El recién llegado encarga lo mismo, nos sirven unos manies y papa frita y con los vasos y platitos en la mano cambiamos de mesa.

¿Contame como están las cosas en Jujuy?, disparo. Me dice que en el campamento de Morales reina el nervisosismo. Que todas las recetas que les habían preparado eran para un triunfo de Liliana Fellner. «Quedaron pedaleando en el aire» y no saben como remontar» graficaEse dato no agrega mucho a los análisis ya hechos en esta pagina y en los news letters que recibimos por email.  

Las preguntas se me atoran en la garganta, salen todas juntas: ¿Y Pensás que Guillermo Snopek se va a beneficiar del rio revuelto?, ¿cuanto va a durar ese estado de conmoción y parálisis del oficialismo?, ¿el macrismo nacional que obliga a nacionalizar las elecciones provinciales puede ser el buey que los saque del fango o va a generar mas confusión?.

-«Mirá… -me responde- lo que veo es que en las PASO, el Presidente nacionalizó las elecciones de medio termino que por definición son locales en mas distritos de lo pensado, logró unificar discurso, donde no había dispersión de la oposición la fomentó. Instaló -muy sostenida por alfileres- la idea de que cambiemos se constituyó en primera minoría cómoda cuando a nivel nacional respecto a la elección de 2015 solo creció un 1,75%, que comunicacionalmente es casi lo mismo que afirmar que CAMBIEMOS ya es mayoría. Con estos elementos, el gobierno de repetir en octubre resultados similares, va a pretender darle perdurabilidad a su ciclo y desplegar el proyecto político que no es otro que ordenar la economía ajustando abajo. Digamos que en lo que respecta a la imagen no le fue mal a Macri pero si los resultados jujeños no fueron los esperados no los va a cambiar en octubre todo lo que haga o diga el en Buenos Aires». «Jujuy resiste la penetración porteña porque sencillamente estamos alejados material y simbólicamente del centro, nuestro carácter periférico nos hace casi inmunes a sus virus».

¿Y que van a hacer Morales y Guillermo Snopek?, le recuerdo.

-«Prefiero plantearlo en otros términos, aquí no hablemos de cambiemos vs unidad ciudadana, ni de Macri vs Cristina, acá hay que hablar de radicales y Morales contra peronistas y Guillermo Snopek que es quien va a ser la imagen del peronismo a lo largo de la campaña que ya se nos viene encima. Y no es un capricho mio, es nuestra condición de “frontera” en lo político-cultural lo que hace que los ejes nacionales no se acomoden en lo local como los diseñadores de las campañas desean y necesitan. Los aglutinantes siguen siendo las identidades radical y peronista, por su arraigo ellas contienen los contrarios, izquierdas y derechas, liberales, conservadores, idealistas pragmáticos, oportunistas y quienes se entregan por completo a su ideal, para decirlo en términos futbolísticos: aguantan los trapos como sea y cuanto tiempo sea necesario, algo que a nivel nacional se está perdiendo subsiste aquí con una vigencia que es digna de estudio». 

-«Morales no va a cambiar el libreto, aunque le han preparado un catalogo de opciones. La verdad es que el triunfo de Guillermo los recagó, fijate lo fácil que hubiese sido reeditar lo nuevo contra lo viejo con una Fellner en la boleta y la Milagrito camino al Dique»… «Ahora el que escucha la cantinela de «lo nuevo vs lo viejo» e inmediatamente asocia a Gerardo con lo viejo, y Fiad -que en ese sentido no ayuda mucho- viene a ser la prehistoria». «Que denuncias le van a meter?… para colmo tirarle bosta encima a un tipo que se llama Guillermo Snopek que es una marca en nuestra provincia es como tirarle brea a la estatua del General Güemes, un hecho condenable».

¿Snopek que nos va a plantear en campaña?

«- Y que otra cosa sino la unidad del peronismo… con eso no basta para ganar con amplitud pero si para recuperar terreno perdido. Tené en cuenta que hoy por hoy  para Guillermo lo importante es asumir plenamente el rol de mascarón de proa de un proyecto mayor que es del peronismo, que aquí no perdió vigencia, un proyecto colectivo que supera lo individual. ¿Que si lo quiere encabezar, ser su conducción permanente?, y, si… pero para saber si lo consigue o no aun falta mucho. A su favor cuenta que tiene estrategia y responde al tacticismo de Morales y de los que lo enfrentaron en la interna con una mirada de largo plazo en el que el va cumpliendo etapas.»

¿Porque afirmás que lo del gobernador es tacticismo y lo de Guillermo estrategia y en que consisten uno y otra?

-«Morales sublima el corto plazo, lo electoral, el debate del día, va cumpliendo objetivos inmediatos sin plan de mediano y largo plazo. Ganó, porque la coyuntura lo ayudó y el adversario no pudo re-ordenarse y re-inventarse antes de octubre de 2015, es gobernador y su gestión no tiene un verdadero plan de desarrollo estratégico, una idea de una nueva Jujuy productiva, desarrollada, inclusiva, que le diga en que invertir, en que no gastar tiempo ni esfuerzo. Se nota mucho en infraestructura, recibe lo que desde nación le dan como si se tratara de un menesteroso ante la limosna, una dádiva que siempre es a voluntad del que la distribuye, no exige de acuerdo a una guía preconcebida».

Me queda claro lo de tacticismo, pero eso le ha dado resultado a Morales, Al menos Fiad no perdió -interrumpo-.

– «No se quebró aun la luna de miel con el electorado porque hasta el 13 de agosto contó con la desarticulación y fragmentación de la principal oposición pero ahora las cosas cambiaron». «Ahora el combate no es Fiad vs. Snopek, ahora la comparación es entre Morales y Guillermo». Y es en esa comparación en la que Guillermo Snopek saca la mayor ventaja. El peronista demostró que su visión de la política no es miope. Supo desde el primer momento que en el interior del peronismo existía un reclamo de orden y sensatez que estaba siendo desoído. Que la sana rebeldía que caracteriza a esa fuerza excluye la prepotencia, tenía que situarse en una posición de equilibrio entre el reclamo peronista de continuidad y a la vez el del cambio que contextualizado se reduce a recambio generacional, abandono de ciertas practicas que exigían mano dura ante las herejías -entre las mas notables el tupaquerismo- y una afinación en el campo de las ideas, una actualización doctrinaria que vaya mas allá de formas y estilos».  

Para cerrar esta primer entrega de las declaraciones del consultor recorto  una respuesta a mi pregunta sobre la disputa cara a cara Morales/Guillermo de la que me hablaba:

«Vamos a asistir al primer enfrentamiento en el campo de batalla de dos generales, lo de Gerardo es mero tacticismo, lo de Guillermo es estrategia, he aquí la síntesis y la diferencia. La estrategia de Guillermo Snopek es la misma que la de los hidalgos caballeros que reconquistaron España, desde el Cid Campeador,  pasando por Guzmán el Bueno, Fernán Gonzalez, hasta llegar al Gran Capitán y los Reyes Católicos, hacerse fuerte en el norte, recuperar terreno, hacer de cada reino recuperado un bastión, avanzar hasta acorralarlos en Granada y, por último,  tomar Granada».

Lector/Lectora, los comentarios que Ud. agregue serán publicados previa moderación

GPS (Guillermo «Peronismo» Snopek)

«Llega tu recuerdo en torbellino. Vuelve en el otoño a atardecer… Cae la garúa y mientras miro, gira la cuchara de café… «

Un café a la madrugada, con los retazos de información que cada miembro del staff del medio procuró.  

Morales recalcula.

De las elecciones del domingo hay mucha tela para cortar, preferimos no atender a la cuestión numérica pura sino a la prognosis a la que los datos duros nos invitan.

El triunfo de Fiad estaba asegurado, su confirmación no aporta demasiado a nuestro análisis, pero no todo salió como el moralismo planeó y nuestras fuentes confirman que en la mesa chica del partido de las boinas blancas en estos momentos se recalcula la estrategia para octubre.

En una entrada anterior habíamos arriesgado que el gobernador intentaba mostrar como auténtica «la jugarreta de una división entre moralistas y haquimnistas» con el peligro que esa maniobra de riesgo encierra, ya que  «el oficialismo juega a quedarse con todos los cargos en sus manos y arriesga su gobernabilidad en ello». Haquim, a estas alturas, es un hombre de Morales, una pieza mas que a juzgar por los resultados puede ser sustituida sin pagar altos costos.

Lo importante, lo indica nuestro olfato de periodistas políticos, no fue la victoria de Fiad. El dato esencial de la jornada electoral fue conocer al vencedor en el principal partido de oposición. Saber quien es y pensar como se van a disponer las piezas en el tablero político a partir de su consagración.

Con la victoria de Guillermo Snopek por sobre la representante del clan Fellner se abre un momento político nuevo en el panorama provincial. La victoria de «guillermito» hace que la oposición se re-ordene bajo otros ejes y que tenga una conducción cimentada en votos,cuestión no menor en un sistema democrático como el nuestro.

El rol de Guillermo Snopek como líder opositor al macri-moralismo.

Morales, a pesar de ser un político de extensa carrera, se las arregló para colocar a la campaña de la versión local de cambiemos sobre el eje que el publicista ecuatoriano Duran Barba, asesor de Macri, inscribe a las campañas del Presidente de la Nación desde hace una década, la dialéctica nueva política versus vieja política.

Si para 2015 contra Fellner/Milagro Sala el latiguillo de lo nuevo enfrentando a lo viejo calzó a la perfección, había que esperar a la definición de la primaria, abierta y simultanea de hace unas horas para ponerse a reflexionar sobre como va a funcionar de aquí en adelante o, sin mas, si va a funcionar o no.

El peronismo se convirtió en un caos después de conocerse el triunfo de Morales en octubre de 2015. A partir de allí el radical la tuvo fácil, la oposición permanecía desarticulada. Todas las jugadas le salían bien y si le salían mal no costaba mucho disimularlas. A cococho de esa ventaja es que consiguió la victoria parcial de Fiad, el problema al que se enfrenta ahora viene montado sobre  la definición interna en el PJ.

A Morales le venía como anillo al dedo que hubiese ganado Liliana Fellner, reeditaba el «lo nuevo vs. lo viejo» y pan comido; octubre sería un trámite. Pero el destino le había deparado la infausta sorpresa, el último domingo se impuso un Snopek en la interna peronista.

El ganador de la jornada electoral es Guillermo, mas conocido por el diminutivo con que la familia lo distingue de su siempre bien recordado padre (cuidado con esto, los diminutivos tienden a minimizar aquello con lo que se comparan y el moralismo puede llegar a usarlo para menoscabo del peligro que lo acecha).

Lo cierto es que, desde el domingo, Guillermo -o guillermito- ya es el portavoz de la oposición jujeña, la voz de los que hasta hoy no tenían voz.

Con Guillermo en el escenario al moralismo se le cae un naipe clave, ahora va a tener que arreglársela para hacer encajar la figura del flamante jefe de la oposición en la horma de la «vieja política» y los redactores de esta pagina no creen que pueda lograrlo por motivos que explicaremos en la próxima entrega.

Se les complica al extremo. Es que Guillermo, ademas de haberse formado en la escuela de su padre, permaneció estos últimos años cerca de Jenefes, un reconocido critico de la intervención tupaquera en la política jujeña, principal motivo de la tirria popular contra la gestión del antecesor de Morales.

Guillermo Snopek, visto desde la región norte.

El peronismo jujeño dio el 13 de agosto otro paso en busca de la conformación de un nuevo polo de poder al legitimar un nombre nuevo en un lugar que en momentos de dispersión se asemeja bastante a una conducción. Snopek, Guillermo, ha sido ungido como candidato del peronismo y es hacia adentro de esa fuerza donde el resultado tiene mayor significación.

Como Jujuy no es un satélite suspendido en el espacio, sin conexión alguna con su base en la tierra, es que se impone en el análisis la contextualización del resultado local porque esto tiene que ver con la puja por el poder en vistas a 2019, que es mucho mas que cargos por que supone mas que otra cosa la confección de la agenda opositora, la definición de las prioridades y el diseño de la estrategia de conjunto.

Las PASO dejaron un cuadro multicolor en el mapa argentino. El sur presenta un mosaico de poder repartido, la región centro del país se tiñó de amarillo, el norte presentó un marcado avance peronista.

La provincia de Buenos Aires, donde se esperaba un amplio triunfo de la ex Presidenta, terminó en un escandaloso empate técnico pero empate al fin.  En la capital del país, como era de suponer, ganó el macrismo por amplio margen y Córdoba fue la sorpresa, el peronismo de Schiaretti/de la Sota fue arrollado por el oficialismo nacional. Los Rodriguez Saá también sucumbieron con la arremetida. Entre Ríos, La Pampa, Neuquén, tres buenas elecciones de Cambiemos. Es necesario subrayar que en Neuquén Cambiemos le propinó al Movimiento Popular Neuquino una derrota por primera vez desde que fue fundado en 1962, algo que nunca consiguieron ni el radicalismo ni el peronismo.

Así como quedaron dentro de la oposición varios gobernadores heridos, hay que contar a unos cuantos que se fortalecieron y de los que puede esperarse que aspiren a un replanteo de la correlación de fuerzas dentro del PJ hacia 2019.

En el peronismo del norte es donde se ha dado el fenómeno descrito de expansión. El tucumano Juan Manzur se impuso a cambiemos representado por el radical Jose Cano, el formoseño Gildo Insfrán, el chaqueño Domingo Peppo y el misionero Hugo Passalacqua, validaron su poder territorial. También el riojano Sergio Casas, Urtubey en Salta, Sergio Uñac en San Juan, Lucía Corpacci en Catamarca y un aliado clave del peronismo, el matrimonio Zamora con su Frente Cívico, en Santiago del Estero. El justicialismo de Pichetto, ariete legislativo de estos gobernadores y de los hijos del Gringo Carlos Soria bate al oficialismo nacional, un dato que debe ser claro en la lectura del comicio a nivel nacional, mas sise tiene en cuenta que prefirieron otra alianza interna,por caso los Rodriguez Saá, perdieron.

Ahora tienen la fuerza necesaria los gobernadores, intendentes y dirigentes territoriales que lideran la oposición en sus provincias (como es el caso de Guillermo Snopek) para trazar una línea divisoria con el kirchnerismo y comandar la etapa de reconfiguración del espacio de cara a las elecciones de octubre y, lo que es mas importante, de definir el trazo grueso de la estrategia peronista que los habilite para ocupar con un hombre de confianza la casa Rosada en Buenos Aires en 2019.

Enfrente tienen a un macrismo que no se compadece con el que menos tiene. No se amilanan ante la proximidad de las jornadas electorales, no les tiembla el pulso y continúan apretando  el torniquete. Apuntó bien la última semana Snopek y sintonizó con el principal interés del electorado peronist friendly con frases como  “los jujeños no pueden soportar la política tarifaria que desequilibró la vida familiar y el salario de los trabajadores. A mí, la boleta de luz me llegó tres veces más de lo que pagaba con el gobierno anterior. Hay vecinos que les llegó hasta cinco veces más”. Es de esperar que siga en esa linea.

El primer reflejo, luego de conocida, su victoria fue abrazarse a su compañero Martiarena y llamar a los que quedaron en el camino pero con poder de fuego suficiente como para poner palos en la rueda en el proceso que se inicia. Sin nombrarlos interpeló a dirigentes y electores de las formulas encabezadas por Liliana Fellner y Rubén Rivarola, se comprometió públicamente a trabajar «por la unidad del justicialismo”:

Emocionado expresó: «El norte que tiene que tener un gobierno es la justicia social y es por eso que nos ha acompañado la ciudadanía en este nuevo rol de oposición para remarcar las cosas que el oficialismo está haciendo mal”. “Aquellos que nos acompañaron y los que no nos acompañaron en el 2015 hoy nos vuelven a acompañar”. “Hay una sola alternativa para la ciudadanía, es el peronismo que está mas vivo que nunca, trabajando para constituirse nuevamente en opción para todos». «El diálogo con las otras listas siempre estuvo, hubo diferencias de metodología, de opiniones, de propuestas, pero el diálogo es uno», “hoy tenemos que trabajar por la unidad del peronismo y los convocamos a todos»,“ahora vamos a trabajar por la unidad del justicialismo en cada una de las localidades, este es el principal objetivo que vamos a buscar y conseguir, que todos los peronistas estemos unidos” .

De pronto la calma chicha jujeña se puso entretenida otra vez. Bienvenida la oposición que torna en democrático un sistema. Bienvenida, también, la política. Esta pagina celebra el triunfo de Guillermo por lo que representa al sistema político jujeño y por que, enmarcado en la región norte del país el resultado electoral de las PASO significa un claro retroceso de dos hegemonías porteñas, el cristinismo y el macrismo. 

Morales, la UCR en tránsito hacia el PRO

El coma ideológico de la UCR
Por Esteban Schmid

El eclipse de Alfonsín le abarata aún más al PRO su sociedad con el radicalismo.

Entre tanta excitación por la vuelta al oficialismo, ya que no al poder, pasó un poco desapercibido que el alfonsinismo como relato dominante en la UCR ha quedado fuera de servicio. El canto del cisne de Ricardito de las últimas semanas no está separado de este cambio cultural que ha disparado las acciones de los otros presidentes radicales presentables como Illia, Yrigoyen y Alvear, a los que el tiempo ordena con igual prestigio en la galería de nichos, a la par de Raúl. Este renovado panel de calaveras da marco, paradójicamente o no, a un gran vacío ideológico que le abarata aún más al PRO la sociedad con la UCR por cuanto no deben toparse con diferencias de punto de vista y nunca hay que negociar en base a temas.

La ecualización de Alfonsín no sólo vuelve uno más a su hijo –que empieza a mirarse en el espejo de Leandro Illia– sino que marca el final del duelo para todos los radicales que fueron contemporáneos del abogado de Chascomús, y que lo sobrevivieron, como así también de aquellos radicales criados al reparo de su liderazgo peculiar y, en su momento, encantador. El fin del duelo en una organización se demora más que en los individuos por razones bastante obvias, y es que viviendo en manada se olvida a la velocidad de los más lentos; y si los más lentos resultan, además, los líderes que rentan del recuerdo, el duelo puede dilatarse al infinito.

En esa procesión interminable estaba metida la UCR hasta el triunfo electoral de Mauricio Macri cuando la adaptación y aceptación de una lengua dominante y despolitizada como la del PRO provocaron, ahí sí, la segunda y definitiva muerte de Alfonsín. Sucede que Raúl , en su mortaja blanca y alada llevaba inscripta a la política como una actividad seria, incluso trágica, y desde el 2015 los radicales tuvieron que entenderse rápido, y a la fuerza, con personajes de una naturaleza muy distinta. La pasión radical por la razón de estado, la ética de la responsabilidad y, porqué no, la vagancia, los hizo caminar los siguientes dos años en fila india detrás de la imaginación política y económica del macrismo, lo cual no fue, ni siquiera parecido, lo que los convencionales nacionales del partido votaron mayoritariamente en la reputada reunión de Gualeguaychú en marzo de 2015. Allí confiaron en celebrar con el PRO una coalición electoral con reglas de funcionamiento precisas.

La relativización de Alfonsín en la cultura radical también es favorecida por el propio gobierno que desde el ministerio de Cultura de la Nación y desde el Sistema de Medios Públicos, con toda maldad, atiende con una diligencia digna de mejores causas, las requisitorias logísticas y comunicacionales para la realización de homenajes a todos los radicales que ya no están (y que son un montón). No lo hacen para diluir a Alfonsín, de quien saben poco, sino para mantener a los radicales concentrados en la entonación de la marcha fúnebre. En ese sentido, no alcanzan los radicales a decir «somos la vida», que el PRO les dice «no, no, che, ustedes son la muerte». Delicias psicopáticas.

La licuación.

La licuación del alfonsinismo no es gratuita, deja al partido sin el último prisma a través del cual mirar la vida pública y darse un sentido histórico. Sin el minuto alfonsinista en el aire al momento de pensar qué hacer o decir, la UCR reacciona ahora a la coyuntura apoyándose únicamente en los «Qué estamos diciendo» ( nosotros los del PRO ) que la nomenklatura partidaria recibe por whatsapp desde el call center oficial y las cartas abiertas del Jefe de Gabinete de ministros donde se relatan pormenorizadamente los avances del cambio. Con esos insumos, el radicalismo hace propaganda de cosas que ni pensó ni decidió ni consensuó, e incluso suele hacer algo peor y es aquello que no le piden con el propósito de agradar. Por caso, el fuerte y teatralizado antisindicalismo contra los docentes en la provincia de Buenos Aires. Sobreactuan lo que cree que el partido del gobierno espera de ellos y, entonces, arman también equipos de voluntarios o se sacan fotos tomando mate con Jonathan de Ensenada o viendo como Cintia volvió a creer, para estar juntos, o cerca, o la fantasía que solicite el instructivo semanal. La ausencia de liderazgo ha sido crucial para este sometimiento colectivo.

Pero, claro, no es que a la UCR se le han perdido las tablas de Moisés, tampoco es eso, porque el alfonsinismo era una corriente ideológica modesta, casi que destilada de la guerra fría, y totalmente gastada o insuficiente para crear expectativa electoral como lo indican el pobre 13 por ciento de Ricardito/ González Fraga en 2011 y el ya helado 3 por ciento de Sanz/Llach de 2015. Pero aún cuando fueran cuatro líneas incomprobables, éstas ordenaban el mundo y le permitían presentarse en sociedad exhibiendo una identidad, no muy distinto a como hace la Iglesia o Herbalife o el PRO.

Si los líderes hoy se sintieran tan perdidos como se los ve desde afuera, podrían entender algo sencillo: no hace falta que sea verdadera la traducción del mundo que haga una fuerza política, con que el catecismo extienda una mano a los desamparados, que somos todos, con una interpretación de sus desgracias, y presente pasos para su salvación, la máquina de la representación arranca. Y eventualmente la de la diferenciación.

Al contrario de esto, la mayoría de los dirigentes radicales se abrazó al sonsonete del populismo –el hilo de baba de su razón de Estado–, del cual hay que escapar, o al cual no hay que volver, y ni una palabra más, populismo o muerte, liberando a la imaginación de cada dirigente, y cada dirigido, en caso que la tengan disponible, qué cosa es el populismo, y sin medir las utilidades o los alcances o los beneficiarios del antipopulismo. Cuando faltan unos pocos meses para que complete los dos años de oficialismo sin gobierno, el radicalismo expone, entonces, su dilema mayor, el cual es o será de consecuencias absolutas: ¿Parasitará al PRO por toda la eternidad o buscará prevalecer y tener sus propias claves?

Es obvio que no se puede volver a Alfonsín, y menos ahora que volvió a morir. Además, para Alfonsín el PRO era la derecha, una derecha más pop que la de los bacanes politizados de la UCD a los que pudo estudiar en más detalle, pero pungas de cuello blanco al fin. Con esos prejuicios realmente no se puede avanzar pero tampoco es viable que la necesidad de los radicales en actividad de ser registrados por el PRO, obligue a suspender todo juicio crítico sobre su aliado y sobre sí mismos, hasta el punto del coma ideológico. La velocidad con que aceptaron un Nuevo Testamento simplemente pasma y proyecta algo duro: si Cambiemos gana las elecciones y la UCR no se da un liderazgo serio, y en serio, a este ritmo de conversión, la naturaleza de las cosas hará de la UCR una simple colectora del PRO.

Publicado en http://www.lapoliticaonline.com/nota/esteban-schmidt-el-coma-ideologico-de-la-ucr/