Fiad senador, el Canto del Cisne

“El cisne es blanco, sin ninguna mancha, y canta dulcemente antes de morir; ese canto pone fin a su vida.»

La frase con que iniciamos esta nota se encontró entre los escritos de Leonardo da Vinci y no se ajusta a la realidad. El cisne grazna y su «canto» no provoca, por cierto, nuestro embeleso.

Desde antaño existía la leyenda de que esta ave tan cantada por los poetas  emitía el más melodioso de los sonidos como premonición de su propia muerte.

En la mitología griega, el cisne era un ave consagrada a Apolo, venerado como dios del día, de la poesía, de las artes y de la música y por ello se consideró al cisne símbolo de armonía y belleza y se sublimaron también sus escasas capacidades canoras. Los griegos fueron, de algunas manera, los antecesores de las consultoras que diseñan las campañas políticas en la actualidad, inocularon a la civilización occidental las ideas locas del canto de la sirenas, del canto del cisne y de la democracia.

El encuentro que sirve de excusa a esta nota se da en el Pony Line Bar del Four Seasons Hotel del sofisticado barrio de Recoleta de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Los editores de esta pagina nos movimos hasta aquí porque en el lugar donde «atiende Dios» la lengua de los políticos se sueltan. Digamos que es una cena de trabajo para el grupo, y el canto del cisne apareció en la mesa como metáfora de los posicionamientos del gobernante Frente Cambia Jujuy,  por la vinculación entre lo que nos dice y lo que se propone y la pista de esa conexión la da la jugarreta de ensayar una división entre moralistas y haquimnistas.

El oficialismo juega a quedarse con todos los cargos en sus manos y arriesga su gobernabilidad en ello. Si gana habrá hegemonía moralista y si pierde… si pierde por favor que no adjudique, como de la Rúa, al complot de los demás aquello que solo es achacable a su propia torpeza.

El federalismo que tanta sangre nos costó nos enseña que nunca un gobernador debe comportarse (ni parecer) delegado del poder central y que uno de los requisitos para tener un margen de maniobra mínimo en las negociaciones lo garantiza con nuestra representación en el Congreso Nacional. La confección de la lista de legisladores nacionales nunca debe entregarse a la lapicera de Buenos Aires (error fatal que cometió Fellner al permitir incluir al tupaquerismo presionado por el poder central).

La lista moralista trajo la novedad de incluir un agente del centralismo y no un «gendarme» del interés de todos los jujeños. Patética revelación la de Morales cuando exclama en tono lastimero: «A Monaldi me lo pide con nombre y apellido el Presidente Macri y por eso va como segundo candidato a diputado nacional». A confesión de parte, relevo de prueba. El regreso de los alquilones pero esta vez responden a Buenos Aires.

Dejé el exquisito dessert (no confundir con «desert») a medio camino para escuchar una infidencia.  A Fiad lo exporta Morales, lo quiere lejos porque se ve reeligiendo en 2019 y teme que Fiad le compita. Y Fiad se va mansito porque ve lo contrario. El Ministro (en rigor «Ex Ministro») piensa que Cambia Jujuy explota en 2018 y Morales pierde peso, la provincia vuelve a su normal eje, que es el peronismo, y es mejor resguardar un radical con oxigeno para conducir la oposición.

Un posible triunfo de Fiad es el canto del cisne, nos dijo el invitado a la mesa.

Terminé el postre sin saborearlo e indagamos un poco mas, pero esa información la guardamos para dársela lector/a dosificada.

Buen fin de semana.

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