La diputada radical (¿podemos decir ya PRO?) Alejandra Martinez, es de pluma facil y está siempre presta a hacer declaraciones aunque a veces no nos queda claro si sabe de lo que está hablando.
Esta semana nos sorprende con la expresión de jubilo por el encarcelamiento de Cesar Milani, cuestión que la redacción de La Voz del Norte de arranque comparte aunque como vivimos en una Republica está en las manos de la Justicia determinar su culpabilidad o imponernos el respeto hacia su persona por encontrarlo libre de cargo.
La Diputada expresa «El caso de Milani representa un punto de inflexión en el proceso de verdad, memoria y justicia de nuestro país. Su ascenso a Jefe de Estado Mayor del Ejército, durante el gobierno de Cristina Fernández, demostró que las consignas del kirchnerismo en la materia siempre estuvieron vacías».
Aun las causas mas nobles pueden servir para llevar harina para nuestro costal, debe decir por lo bajo y arremete. Martinez es portadora sana de una visión sesgada de los Derechos Humanos que pone especial atención a los crimenes solo cuando estos pueden ayudar en su cruzada anti-peronista para enlodar al espacio antagonico. Es tal la tirria contra cualquier forma de peronismo que expresa que no se detiene en detalles. El Operativo Independencia fue escrito por el entonces Ministro del Interior, el abogado Rocamora, en el se incluye el termino «aniquilar» aunque pudo haber sido incluido otro inquietante verbo: «extinguir», ambos arraigados en el acervo de los profesionaeles del foro desde la facultad de derecho.
Resulta que el buen Velez Sarsfield, autor del Codigo Civil, incluye en muchas oportunidades esta palabra y el esudiante la repite en cada examen hasta que el abogado se le hace carne. Por ejemplo en el «ARTICULO 944 .– Son actos jurídicos los actos voluntarios lícitos, que tengan por fin inmediato, establecer entre las personas relaciones jurídicas, crear, modificar, transferir, conservar o aniquilar derechos.», definición que toma del prestigioso jurista Ortolan. En el ARTICULO 496 había hablado de «Los hechos (jurídicos) de que se trata en esta parte del código son todos los acontecimientos susceptibles de producir alguna adquisición, modificación, transferencia o extinción de los derechos u obligaciones».
Los terminos en derecho no siempre son felices en la interpretación del viulgo y para mas deben ser leidos en contexto, para el contexto que le interesa a Martinez en su predica permanente en contra de una tradición politica como es la peronista, en el caso del Operativo Independencia aniquilar, exterminar o extinguir es «asesinar sistematicamente». Para Velez, en cambio, «extinguir» era hacer que una cosa se termine, especialmente después de haber sido sometida a un proceso paulatino de disminución. Para la Real Academia Española es «3. prnl. Dicho de un plazo o de un derecho: Acabarse, vencer». Aniquilar es «1. tr. Reducir a la nada» o mas a tono con la idea que quiso plasmar en el papel Rocamora es entenderlo en su cuarta acepción «4. tr. Extenuar , agotar» y no deja resquicio para conjeturar otra cosa, toda vez que le añade un contundente «su accionar».
El nuevo Codigo Civil y Comercial buscó una salida para no repetir la formula «aniquilar» (de muy mala prensa en el momento de ser sancionado) para el caso del acto jurídico, lo cambió por el mas correcto políticamente «extinguir», aunque quizás suene tambien menos ecologico
ARTICULO 257.- Hecho jurídico. El hecho jurídico es el acontecimiento que, conforme al ordenamiento jurídico, produce el nacimiento, modificación o extinción de relaciones o situaciones jurídicas.
ARTICULO 258.- Simple acto lícito. El simple acto lícito es la acción voluntaria no prohibida por la ley, de la que resulta alguna adquisición, modificación o extinción de relaciones o situaciones jurídicas.
ARTICULO 259.- Acto jurídico. El acto jurídico es el acto voluntario lícito que tiene por fin inmediato la adquisición, modificación o extinción de relaciones o situaciones jurídicas.
Es que «aniquilar» tenía menos amigos que Adan y Eva. Desde la izquierda peronista y el arco anti-peronista suelen utilizarlo para denostar al gobierno constitucional que firmó el decreto que da origen al Operativo Independencia (en el que si acaecieron excesos por parte de unas Fuerzas Armadas que ya estaban pensando en el golpe contra la democracia y en el plan sistematico de tormentos y asesinatos. Excesos que fueron debidamente juzgados y condenados).
Si el Gobierno de Isabel Perón, o al menos su -ministro Rocamora- hubiesen querido decir torturas y asesinatos sistematicos desde el estado hubiesen utilizado el termino «Exterminar». Los juristas de ese tiempo no tenian un vocabulario de menos de cien palabras como parece tener Martinez. Es que exterminar quiere decir
1. tr. Acabar del todo con algo. 2. tr. Matar o eliminar por completo de un lugar un conjunto de seres vivos.3. tr. Desolar, devastar por fuerza de armas.
Martinez olvida parte de la historia como lo hace el antiperonismo militante. Su memoria selectiva no alcanza a recordar la complicidad (activa y entusiasta) de empresarios jujeños para con la dictadura, tampoco la connivencia radical que «prestó» servicios como intendentes de facto (interventores) a la dictadiura, porque eso si incomoda y complica a la UCR y al sector economico al que le fueron serviles durante decadas.
Peronistas y Radicales ya discutieron el tema incansablemente. Esta redacción recuerda que hace un tiempo, en un desfile celebratorio del 25 de mayo en Tilcara, once uniformados de Perico marcharon portando un estandarte reivindicatorio del «Operativo Independencia» frente a las autoridades. En la legislatura esta situación produjo un choque verbal entre los diputados Tito y Baca que hicieron causa comun al enfrentarse al peronista Olindo Tentor.
El radical Baca se despachó con la visión antiperonista y sesgada «El Operativo Independencia fue la primera implementación desde el Estado para la persecución y el exterminio de opositores políticos “…comenzó formalmente el 5 de febrero de 1975 con el decreto secreto de Isabel de Perón, que ordenó ‘neutralizar y/o aniquilar el accionar de los elementos subversivos’ en Tucumán». «El senador Morales, el diputado Fiad y el diputado Bernis… ratifican el repudio al Operativo Independencia, que fue ordenado por el gobierno que lideró María Estela Martínez de Perón», «Inclusive el Senador Gerardo Morales informó a los organismos de Derechos Humanos, a través de la nota que estoy comentando, que él se opuso en diciembre de 2.010, en el Senado de la Nación, al pliego del General Santos Gerardo Milani. Se opuso a la designación del General Milani, como sub jefe del Ejército por sus antecedentes…». En sintesis goebbeliana, el mediocre relato radical halla un unico culpable de todas las desventuras nacionales en el peronismo.
En aquella oportunidad el «Oli» Tentor les cerró el show y mandó el tema a Comisión especializada en DDHH antes que cante un gallo. En la comisión se pudieron explayar las distintas campanas y entre ellas se destacaron las organizaciones de Derechos Humanos, las que incluyeron en la lista de socios de la dictadura a la UCR.
De Darío Lopérfido a Macri, es de este gobierno del que hemos escuchado que «en Argentina no hubo 30 mil desaparecidos», claro que estas declaraciones fueron dichas con la técnica PRO de tirar la piedra del escandalo para dejar sentado lo que se piensa y despues rectificarse pidiendo disculpas, lo que su parcialidad entiende como la necesidad de encuadrarse con hipocresía a la corrección política.
Tambien miembros del CAMBIEMOS desdijeron a Martinez y a todo el radicalismo jujeño sobre si hubo plan sistematico o genocida. Hace poco el titular de la Aduana, Gomez Centurion, aseveró que no hubo plan genocida, para el funcionario aliado de la UCR hubo «una guerra», no se detuvo en que para los que coinciden con el esa guerra la hicieron tambien «soldadas» embarazados y «soldados» bebés. No dejó las cosas ahi sino que le cambió el nombre al terrorismo de estado y lo convirtió en «un plan caótico» y remató con un clásico sobre los desaparecidos: «No es lo mismo ocho mil verdades que 22 mil mentiras».
Pero hay mas, mucho mas de lo Martinez y todo el radicalismo jujeño deben hacerse los distraidos, el año pasado la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad advirtió que los juicios por delitos de lesa humanidad fueron demorados, 50 los condenados por cometer delitos de lesa humanidad durante la última dictadura militar que lograron salir de la prisión para cumplir con su condena desde el confort de su casa, de los que por el tenor de las atrocidades y el grado de responsabilidad no tuvieron margen para beneficiarlos con prision domiciliaria el gobienro de CAMBIEMOS a traves del ministro de Defensa, el radical Julio Martínez, volvió a habilitar que los presos por delitos de lesa humanidad puedan volver a ser atendidos en hospitales militares, internacion que termina siendo domicilio definitivo en la zona de confort que significa estar fraternalmente custodiado por sus pares en habitaciones individuales con todos las comodidades disponibles.
No se detienen ahi las cosas por las que las avestruces radicales esconden la cabeza atacando al peronismo. El año pasado en el caso Saiegh, donde se investigan delitos de lesa humanidad perpetrados por un grupo de tareas de represores ligados a la Policía Federal, el Gobierno decidió dejar de ser querellante en una delicada causa. Y hasta tuvieron la caradurez de escuchar «la otra campana» en delitos de lesa humanidad cuando Macri encomendó al ministro de Justicia, Germán Garavano, a recibir en mas de una oportunidad a familiares de represores ilegales comprobados quienes insisten en pedir la libertad de los genocidas de la dictadura.
Bueno sería que la UCR jujeña complete su visión, hasta ahora, tuerta de los DDHH y se dedique a hacer una autocritica de la participación de sus cuadros en la dictadura y de los participes civiles del genocidio, el alto empresariado jujeño, a los que apaña y favorece ahora desde el gobierno.