De vuelta a la redacción, despues de unas vacaciones cargadas de encuentros, fui a visitar a la amiga radical. La noté enojada con Morales, desencantada del todo. Siempre guardó recelo hacia el, pero ahora era mayor.
Apenas nos sentamos me descarga una tras otra las cuentas pendientes, «tenemos el síndrome del hermano mayor respecto a Salta, el hermano mayor ya anda en auto y nosotros a pata y ni las llaves nos dan». La tirria era tal que hasta se animó a reconocer aquel dato que la biografía oficial calla, «será hora de votar a un jujeño, Eduardo (por Fellner) es cordobés y Gerardo salteño«.
-No estoy de acuerdo con la tontera esa levantar un muro, el único muro para que no lleguen los inmigrantes lo tenemos que construir alrededor de la justicia jujeña que casi no tiene un solo jujeño en sus filas, prosiguió. De profesión abogada, mi amiga sabe bien de lo que habla, el otro PJ (el poder judicial) está plagado de parientes de la familia judicial y radicales y peronistas de todo el país, especialmente de Salta y Tucumán.
-Soy de las que voté como siempre al partido radical. Esta vez renové los votos porque quedé encantada con la posibilidad de una alianza electoral y de gobierno con un sector del peronismo que sea afín en ideas porque estábamos fuera del poder pero esas coaliciones no pueden ser solo para ganar, tenemos la mala experiencia del matrimonio con el FREPASO y encima fue con el peor radicalismo (de la Rúa) al frente. Ese desatino pareció que nos sirvió de escarmiento y ahora repetimos el error. Massa perdió, tuvimos que votar a Macri. Haquim es el que firma la autorización a Freddy Morales así que es tan parte de la banda como los hermanos y, para colmo de males, el Frente Cambia Jujuy se pasó con bolsa y todo a Cambiemos. ¡Ahora estos changos me quieren convencer que para ser buena radical una tiene que hacerse macrista!!»-.
Y cierra con una frase que me pareció destacable:
«lo que mas me indigna es que lo de Pagina12 sea cierto. Se que es cierto y al final… veníamos a gobernar para extirpar cualquier atisbo de corrupción y estamos empezando a ser mas de lo mismo y Gerardo no activó los frenos que inhiban a sus funcionarios y camarilla para hacer de las suyas en lo sucesivo sino que se cierra en la negación que los chantas traducen como «siga,siga!!» .
En su columna en el diario capitalino pagina12, el periodista Horacio Verbitsky reveló uno solo de los negocios del clan Morales. Cuenta el escriba que el secretario general de la gobernación, Freddy Morales, junto a once legisladores compraron 150 hectáreas al Banco de Jujuy por 720 mil pesos y apenas meses después se las revendieron para un programa de vivienda al Estado provincial en 30 millones.
El Gobernador Morales delegó la firma de la autorización de venta de los lotes que finalmente rindió una ganancia superior al cuatro mil por ciento en meses, sino que lo delegó en su vice, como si ese detalle amortiguara la indignación de quienes depositaron su confianza en un cambio de métodos y mañas.
La UCR jujeña se ata a la suerte del macrismo. Macri intento ser peronista en 2003 y ya para 2015 se decidió a armar un frente de marcada tendencia a excluir cualquier forma de peronismo. En 2003 se presentó en Ciudad de Buenos Aires en el frente Compromiso para el Cambio que integraban el PJ y los sellos de los que disponía. En 2015 lo armó con la UCR y la CC de Carrió.
El doctor en Filosofía y Letras, Ignacio Zuleta hace póco resumió las directrices de la movida macrista para 2015.
-La estrategia que se planteó fue conseguir el voto no peronista en la Argentina. El «Partido del Ballotage» se hace porque se juntan todos los que no son peronistas. Ese esquema es ganador hasta que aparezca un nuevo fenómeno.
Pero el error de Macri (y el de Morales) es creer que el electorado es un barra brava, un fanático que no alcanza a notar la diferencia entre aguantar los trapos y dejar pasar hechos que motivaron su apoyo. Mas que ganarle al peronismo, los electorados carriotistas y radicales quieren una tormenta moralizadora en el estado, y ese error, mas el yerro macrista de anteponer el marketing y un costoso pero ineficiente manejo de redes a la política, puede costarle caro.
Mauricio Macri y Gerardo Morales (y ese fleco del barrilete moralista que es Haquim) se presentan como la resurrección de Domingo F. Sarmiento, pero en vez de ser portavoces del progreso material y ético que se lleva la barbarie por delante con obras y educación pretenden serlo del resentimiento. De esa manera expresan el regreso de la caza de brujas antiperonista y la condena a la justicia social como debilidad del estadista que no enseña a pescar a sus gobernados.
Me despedí de la abogada radical jujeña y me quedó la amargura de su desilusión dentro. En fin, hay que seguir viviendo… hasta el domingo.