-La cobertura de noticias en Jujuy de marcadamente peronista pasó a ser marcadamente PRO-UCR.
Acota el alto dirigente peronista, incansable viajero, que invita a degustar exquisiteces regadas con el mejor de los vinos. Esta vez el convite fue en Macedonio, por la noche, bajo las estrellas con las arboledas de imponente marco y la casona colonial de fondo.
-«Explicar el repentino cambio de fanatismo entre nuestros periodistas puede simplificarse en un punto, bastante prosaico por cierto,» me dice el peronista que crucé en Chile en vacaciones ya de regreso a la tacita de plata.
-«con el bochinche que se hizo por la Ley de medios los argentinos nos olvidamos de visibilizar y discutir la otra ley de medios: la pauta oficial. Gran disciplinadora del derecho a mantenernos informados. Lo que no ha cambiado es el maniqueismo, el que paga la pauta es bueno de bondad absoluta y el malo…bueno, ese es mas malo que los villanos de las peliculas de Holiwood.»
Un simple ejemplo nos pone en contacto con esta realidad, la cobertura de noticias de canal2 y del Diario Jujuy al Momento que hemos insertado en esta pagina es un botón que sirve de muestra, en ella el medio enmarca la situación en un duelo criollo entre muy buenos vs extremadamente malos. El mecanismo consiste en la reducción de la política jujeña de un arte-oficio entre tipos y tipas mas o menos buenos, otros regulares y, por supuesto, algún que otro malo que siempre tienden a negociar a un homérico match a todo o nada entre ángeles y demonios.
El medio (¿objetivo e independiente??) pone del lado de los malos a quienes abandonaron la casa gris de la avenida 19 de Abril hace un año y en la otra orilla a los que arribaron a continuación. Maniqueiza las posiciones, es decir que no se trata de la vieja puja entre peronistas y radicales sazonada ahora por el aditamento de renovadores y PRO sino que es Futuro vs. Pasado. El pueblo jujeño sería el que en el PRESENTE espera respuestas que no llegan, pero de esto no se habla, prefieren moverse en el eje que la propaganda oficial les marca: a favor y en contra de Milagros Sala, que es la zona de confort de un oficialismo que no consigue logro de gestión que le permita salir de la pobreza conceptual de este planteo.
El influjo de la tupacamarizacion -que ya tratamos en nuestra publicación «Tupaqueros»– es tal que los medios de comunicación de la provincia natal del Interventor del PJ se habla del principal objetivo de su gestión en estos términos: «Jaque, ante el desafio de despegar al PJ jujeño de Milagro Sala».
La prensa oficial se para en los parámetros que les marcan los gobiernos nacional y provincial, un clásico por cierto. Esas directivas los obligan a no informar ciertos cambios producidos en el oficialismo de un tiempo a esta parte. Uno solo, pero muy importante, es la relación Morales/Haquim con Massa.
El analista porteño Ignacio Zuleta sintetiza en su libro “Macri confidencial. Pactos, planes y amenazas” la mirada de quien es, a su entender, «el primer presidente conservador desde la ley Saenz Peña». En la obra señala que el Presidente de la Nación «es un conservador mentalmente, no ideológicamente. Es un conservador en política, liberal en las costumbres, se casó todas las veces que creyó necesarias, y es un desregulador en la economía, a favor de la iniciativa privada. Todo eso constituye una personalidad ligada al conservadurismo político.».
La UCR subió al barco de CAMBIEMOS tras sincerar el entierro de la socialdemocracia hacia la que los había llevado Raul Alfonsin. Todo fue pre-anunciado cuando un conservador propio, de la Rua, asumió el poder en 1999 con tan mal tino que se fue dos años después. El giro ideológico ya había sido decidido, lo que le costó a la UCR fue aceptar que nunca mas encabezarían las alianzas de gobierno.
Morales ha proclamado ser siempre un alfonsinista cultural (lease socialdemócrata). Visto el giro de la UCR hacia la derecha (dextro-giro), por apoyar a un gobierno de derecha como el de Macri, está acomodando sus ideas y acciones de gobierno a modalidades mas a tono con su nueva localización.
Sería pecar de inocencia presumir que Morales llega solo por CAMBIEMOS. Arriba al poder, también, gracias a una parte del peronismo. Como ningún otro aprovechó la cuña que representaron dentro del justicialismo aquellos que se rebelaron contra la conducción de Cristina Kirchner, una jefatura que siempre respondió a la disidencia con expulsiones embozadas («militen, armen un partido y presentense a elecciones») y el espanto frente al imperio del espacio publico que ostentó la organización que lidera Sala.
Tal fue la grieta entre peronistas -que el ex fellnerismo no quiso, no supo o no pudo sellar- que el radical pudo llegar a elecciones apoyando a (y siendo apoyado por) candidatos de CAMBIEMOS (UCR, PRO y CC) y del Frente Renovador de Sergio Massa. Simplificó su campaña subido al carro del hastío que el tupaquerismo provocaba en mas de dos tercios de la población y así evitó que las contradicciones internas le hicieran explotar su «Cambia Jujuy».
Haquim de vicegobernador fue la moneda de cambio del pacto que consolidó el fin del gobierno de Fellner y su sustitución por una entente que trata de ganar los debates con sus desafiantes a puro consignismo.
-«Hay un punto que la prensa oficialista esconde» me susurra al oido el confidente peronista mientras le entraba al exquisito lomo de llama de Macedonio, «los panfletos no hablan de la relación Massa/Haquim, que se resintió hace un par de meses cuando el ex intendente de Tigre decidió recalar en la oposición al macrismo».
Lo señalado por el pejotista es un punto no explorado por las principales plumas del periodismo local. Unos días antes me había dado una vuelta por un bunker del haquinismo a ver que podía sondear, la de sorpresas que me llevé.
En el entorno del vice solo se habla de la intervención del PJ y de la llamada a elecciones internas que convocó sin legitimidad para hacerlo, casi-casi en carácter de Consejo Provincial en el exilio. Sin embargo algo ronda en las palabras de los lucidos y cautos, aquello que no se puede decir y que está en la punta de la lengua de todos los consultados.
El olfato de este escriba está siempre alerta y cuando algo se tapa, mas se hace notar.
-¿Que pasa entre Haquim y Massa?. Fui directo al grano con quien no podía negarme una respuesta.
-Pasa que casi no pasa nada, que están perdiendo la sintonía. Desde hace unos meses Massa anda queriendo hacerse el jefe, pero el no vive en Jujuy y, ademas, se olvida que en 2015 salió tercero y Macri ganó. Las cosas no son como cuando el nos oxigenaba con su imagen».
Vuelvo ahora a la conversación en Macedonio donde repito el interrogante: -¿que pasa entre Massa y Haquim?.
-Pasa que Massa hace meses eligió ser oposición, a Macri lo están puteando hasta los propios, no se va a quedar ahí para ser socio en el reparto de insultos. Cuando empezó a sondear su armado nacional en vista de este re-alineamiento dio una directiva clara a su tropa: «así como no se puede ser al mismo tiempo massista y cristinista tampoco se puede ser massista y macrista». En buen romance hay que despegarse de CAMBIEMOS y de todos los sellos que plantó el macrismo a lo largo y ancho del país.
-¿Estás seguro que el Frente Cambia Jujuy no va a poder surfear esta ola? le pregunto con escepticismo.
-Massa es un producto del conurbano bonaerense, está pendiente de lo que allí sucede. En 2013 esos sectores le dijeron que se aleje de Cristina, hoy le exigen que se oponga a Macri. Ademas sabe que si pierde este año las elecciones tiene menos valor que un chicle masticado. Depende de los bonaerenses y de la empatia con ellos, si opinan que Macri los está cagando a palos en el bolsillo el (por Massa) debe dar señales en consonancia con esa linea. Mantenerse pegados en Jujuy le haría pagar un costo que hoy no está en condiciones de soportar.
-¿Y esto que tiene que ver con Haquim? curioseo con animo de tirar mas la lengua.
-Massa, chango, lo apuró a Haquim cuando en Buenos Aires se supo que tentaba y apretaba peronistas para acercarlos al Cambia Jujuy, porque en Buenos Aires se leyó como un engorde a CAMBIEMOS. Esto es lo que le quita el oxigeno a la presencia massista en el Cambia Jujuy, las señales que debe dar son «de ninguna cercanía con el armado nacional del macrismo que toca el bolsillo de nuestros votantes».
-¿Explota el pacto Morales/Haquim?
-El pacto no explota porque Haquim ya está vendido con pies y todo al armado nacional de CAMBIEMOS, fíjate que uno de los que lo acerca a Massa es el ex intendente de San Miguel (un distrito del conurbano) Joaquin de la Torre quien se pasó al PRO y ahora es ministro de Gobierno de Vidal. Pero ojo que está quedando sin representación, y desilusionado, el sector de los que no siendo ni radicales ni macristas apoyaron al Cambia Jujuy por apoyar a Massa y eso, tarde o temprano, va a poner un nuevo jugador en la cancha.
Terminamos la noche en su casa, bebiendo vino blanco después del tinto de la cena «porque hacerlo al revés hace que el tinto parezca duro y astrigente» según la explicación del amigo que a esas alturas no iba a contradecir, escuchamos a las hermanas Wilson en su versión de «Stairway to heaven». Como siempre el anfitrión me despeja las dudas y me clava otras mucho mas grandes, como quien será el que busque la representación de los muchos desencantados (en definitiva peronistas de a pie) que votaron Morales-Haquim y sienten que el gobierno (nacional y provincial) viró hacia el conservadurismo ajustador o, mejor aun , hacia donde irán esos votos. Nacerá una «nueva renovación» o el peronismo que dejó la casa gris hace un año podrá -con las modificaciones de rigor- captarlos para ir allanando su regreso defunitiva a la avenida 19 de abril y de allí a San Martín 450?.
Nos vemos la próxima semana.