LA UCR salteña y la conexión Urtubey/Morales

El sábado 9 de diciembre del año pasado la Convención Radical Salteña decidió que la UCR Salta continúe dentro del Frente Cambiemos. En realidad se trató de emprolijar el funcionamiento de la estructura partidaria y delegar la política de alianzas en Miguel Nanni, diputado Nacional, y presidente del Comité Provincial de la Unión Cívica Radical y facultarlo a realizar las gestiones para la conformación de frentes electorales con vistas a las elecciones provinciales y nacionales del año 2017.

Nanni fue señalado por sus oponentes radicales (del sector de Humberto Vazquez) como un caballo de Troya de Urtubey, y -aseguran- que su posicionamiento fue en los últimos años apalancado por el gobernador para restar fuerzas a otros actores que asomaban en el horizonte de sucesos, caso Humberto Vazquez hasta hace poco y Bettina Romero Marcuzzi -actual Directora Regional NOA del ministerio de Desarrollo Social de la Nación e hija del ex-gobernador Juan Carlos Romero-  ahora.

El mandato de Macri, Marcos Peña y Carolina Stanley dado a Bettina Romero fue claro: “armar puentes para articular acciones concretas”, lo que se traduce en construir los vasos comunicantes entre los gobiernos de nación y cada municipio sin la intermediación de Urtubey, en buen romance:  “puentearlo”. Y en aquellos casos como la capital salteña en la que no debe darle protagonismo al intendente, ir por abajo directamente a las instituciones y al ciudadano, es decir “tunelar”.

Bettina Romero será la segura contrincante de Nanni en la interna de CAMBIEMOS Salta. Su apellido arrastra tras de si un historial de gobernaciones y además proviene del palo peronista, razón por la que los asesores  del gobernador temen pueda “comerle” a este parte de su electorado. Romero se torna potencialmente peligrosa y Urtubey la “esmerila” a través de Nanni, dicen en los mentideros que a esta altura hablan una jerga difícil de descifrar.

Urtubey ha hecho del “divide y reinarás” su forma de configurar el escenario provincial y esta fórmula clásica le ha dado resultado hasta ahora. Los restos supérstites del Partido Renovador Salteño, balcanizado por efecto de las estratagemas de Urtubey, pueden dar fe de ello.

En los últimos tiempos los objetivos del esposo de Isabel Macedo parecen ser menoscabar a Gustavo Saenz,  fragmentar aun más la UCR, y posicionar funcionales en las  filas de cambiemos Salta.

La  fotografía que ilustra esta nota, fue registrada en el casamiento Urtubey-Macedo y en ella pueden verse a Nanni junto a los hermanos  Matías y Federico Posadas y Matías Assennato.

De ella nos interesan el cruce ente Nanni y los Posadas, estos últimos provienen de una de las tradicionales familias radicales salteñas. Junto a los Saravia Day, los Posadas fueron las dos familias  que ejercieron influencia en los últimos 30 años.

Carlos Alberto Posadas nació el 14 de febrero de 1917 en la estancia de Horcones, Rosario de la Frontera. Estudió Ingeniería en la Universidad Nacional de Tucumán y Abogacía en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Córdoba de donde egresó con el título de abogado en 1942. Militó en el Yrigoyenismo  acompañando con entusiasmo desde el Radicalismo el apoyo a la fórmula Perón-Quijano, los avatares de la política lo fueron alejando de esa postura.

A fines de la década de 1950 se alineó en la Unión Cívica Radical del Pueblo siendo el primer amigo en nuestra provincia de don Ricardo Balbín, al decir de Juan Carlos Pugliese. Fue diputado provincial en dos oportunidades presidiendo el bloque de diputados radicales, lo que le valió la excomunión por parte de Monseñor Roberto José Tavella por sostener la enseñanza laica por mandato partidario más allá de sus convicciones personales de católico.

La dinastía empieza a conformarse cuando se casa con Perla Dora Berrier con quien tuvo tres hijos: Guillermo Alberto, Carlos Miguel y el Ingeniero Agrónomo Luis Edmundo.

Carlos Miguel Posadas, fue diputado provincial en dos periodos, su hermano Guillermo Posadas fue presidente de la Corte de Justicia de Salta hasta el año pasado y sigue como Ministro de ese cuerpo y ha sido vinculado por el urtubeismo a Juan Carlos Romero. Federico Posadas, su hijo mayor, se desempeñó como ministro de Turismo de Urtubey, cargo al que renunció en el 2011, pasa asumir como Director de la Agencia de Promoción de la Provincia y Coordinador del Dakar. Matías, su otro hijo , fue en su momento presidente de la Juventud Radical salteña y hace poco tiempo formó el Frente Plural, su propia fuerza la que –al decir de los boinas blancas- ha sido creada y sostenida por Urtubey para alabar al gobernador. Antes de renunciar a su afiliación a la UCR, Matías Posadas fue director de la Escuela de la Administración pública y secretario de la Función Pública. Es actualmente Diputado Provincial por la capital.

Sebastián Posadas, primo hermano de Matias y Federico e hijo del Supremo Guillermo, es afiliado a la UCR , y aunque hizo gran parte de su militancia en Buenos Aires, no se privó de ser precandidato a Diputado Nacional por la UCR.

De esta melange política y parental,  muy ubicua por cierto, nace la lectura de un dato sensible de la realidad jujeña. La empresa Choice, consultora encargada de estudios de opinión (a veces encuestas, a veces dibujos) fue la que elaboró la encuesta que arrojó cifras poco creíbles de imagen y aceptación de gestión de Gerardo Morales en diciembre, calco de otros dos fechadas en abril y setiembre de 2016.

Federico pertenece al contingente de radicales que vista la casi disolución de la UCR “decidieron comenzar a conformar otros espacios a fin de buscar un mejor futuro político”, al decir de Nanni. Suele afirmar  que la política ha pasado al plano personal, que los sellos partidarios ya no tienen valor y que eso la ha puesto transversal.

Profesionalmente Federico Posadas ha sido la cara visible de Choice.

Esta redacción consultó en Salta y en Jujuy sobre la vinculación de este grupo de radicales con Urtubey y los posibles motivos de la alta dosis de creatividad puesta en los números que refleja el sondeo.

Las respuestas giran sobre dos ejes, el profesional que sugiere que Posadas quiere continuar siendo el encuestador oficial de Morales en Jujuy y su gurú en campaña y que las conexiones con Urtubey y ya en Salta si son políticas.

El segundo eje es eminentemente político y se divide e  n dos variantes:

  • Urtubey apoya a Morales mientras tanto oxigena a un grupo de peronistas jujeños (¿Snopek/Tentor?) a los que prepara para el momento en que el radical jujeño se convierta en molestia para su plan de liderazgo regional (a propósito puede leer nuestra entrada «El liderazgo regional de Urtubey»
  • b- que estos ubicuos radicales salteños estarían preparando su salto a CAMBIEMOS en el convencimiento de imponerse a Juan Carlos Romero y su hija y a Durand Cornejo y que el ciclo de Urtubey está agotado si no consigue un salto hacia el plano nacional.

Lo único claro es que los números de la encuesta de marras es realismo mágico, mas dibujo artístico que ciencia.

“¡Gerardo, a las cosas, a las cosas!”.

Conjurada por el momento la tentación de convertir Jujuy en un feudo de Partido Único mediante la cooptación de la oposición (leer nuestro artículo «En democracia, la oposición»), el gobernador y su entorno parecen ensayar un nuevo intento por otro camino.

Eufórico Morales porque algún número frío le da la razón: el año que pasó el tesoro nacional giró a las provincias más de $ 18.000 millones de pesos. En esa cifra los beneficiados fueron Provincia de Buenos Aires, Jujuy y Neuquén. Claro que hay una trampita en estos números y es que ni bien iniciada la administración Macri, el 18 de enero de 2016, Mauricio Macri aumentó la coparticipación a la Capital Federal mediante un decreto presidencial que incrementó de 1,40% a 3,75% los recursos que recibe la Ciudad desde la Nación.

La noticia de esta semana es que el supremo interés jujeño en el reparto de dineros públicos  no será lo que se prometió en campaña ni lo que se dice en la casa de Gobierno Provincial. El hecho bochornoso que esconde la administración Morales y el aparato comunicacional que montó es que su par bonaerense María Eugenia Vidal recibirá un giro extra de nada menos que $ 25.000 millones de la Nación, con ello el PRO asegura su tropa y refuerza las dos gestiones, además de la nacional, que le interesa sostener con brillo, la de Larreta en CABA y la de Vidal en PBA.

Algunos detalles hacen pensar que lentamente el Frente CAMBIEMOS se resquebraja y que los radicales no van a quedar bien parados ni son prioridad para las autoridades nacionales. El margen de maniobra de la UCR se acorta a cada minuto y a medida que el centenario partido pierde peso dentro del Frente CAMBIEMOS, o mejor aún, a medida que Macri logra independencia respecto de sus socios de 2015.

Vidal defiende ese giro extraordinario como puede, afirma que «la Provincia (de Buenos Aires) recibe la mitad de lo que aporta» y ratifica que no afectará los recursos de otras jurisdicciones: «Cuando damos el debate de coparticipación con los gobernadores, siempre se dice que Buenos Aires es rica. Pero la verdad es que recibe sólo la mitad de lo que aporta y tiene la mayor cantidad de pobres del país». No aclara Vidal como es que recibir mas de los 18mil millones que recibieron todos los gobernadores el año pasado no va a afectar a la ecuanimidad del reparto de los fondos nacionales hacia las provincias, Larreta en su momento tampoco lo explicó.

Morales tenía fe en que el frente CAMBIEMOS lo convertiría en estrella, confiaba en que iba a poder manejar la situación de ser “sapo de otro pozo” y que finalmente la UCR crecería en poder dentro de la coalición y sus hombres y mujeres ya dentro del gabinete nacional les tirarían cuanto salvavidas fuera necesario para sumar prestigio de “buen gestor” a su imagen de legislador y el Plan Belgrano en manos de su aliado interno, el tucumano José Cano, resolvería el problema de infraestructura y pondría a la economía provincial sobre los rieles del progreso. Eso no sucedió, el Plan Belgrano es un triste dibujo de lo proyectado, Macri cerró grifos, fue inflexible al momento de nombrar radicales (que para el PRO tienen triste fama de incompetentes) y para colmo abrió las puertas al peronismo para completar los lugares negados a Coalición Cívica de Carrió y el partido de Alem e Yrigoyen.

El problema que enfrenta el sueño de un Gerardo Morales líder regional de la UCR y de CAMBIEMOS es que pierde en la defensa de los intereses provinciales. Licuada esta cualidad dentro mismo del frente CAMBIEMOS que, para colmo de males de nuestro gobernador, va camino hacia una reconfiguración del estatuto societario. 

A juzgar por los dichos del Presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Emilio Monzó, la coalición que llevó a Macri y a Morales al poder llego a su punto culminante el día en que ambos juraron sus respectivos responsabilidades: «Cambiemos fue un esquema electoral con éxito, no seamos hipócritas. Ahora, hay mucha distancia en que se transforme en un cuerpo sólido como partido político».

La redacción de este medio discutió en que consiste esa distancia y llegó a la conclusión de que la futura coalición de gobierno que sostenga a Macri presidente dependerá de los resultados electorales y quienes ganen sus jurisdicciones van a ser naipes de la nueva baraja.  “Barajar y dar de nuevo” reza el dicho popular, el resto –los que pierdan- quedan fuera de juego. “Morales líder regional de la UCR y de CAMBIEMOS” como sueño choca con la realidad política.

Para ser cabalmente un modernizador, un agente del cambio hacia mejores condiciones de vida no basta con celebrar con bombos y platillos la incorporación de 4 camionetas hidrantes y una autobomba, o que el gobernador se muestre mediáticamente activo el día de reyes frente a los desastres causados por el temporal. El de Morales es un gobierno enfrascado en temas menores, en revisar la historia reciente de los jujeños como si ese  artilugio registrase  un solo antecedente en el mundo de cambiar la realidad de los ciudadanos y ciudadanas. Por algo los que armaron la republica dejaron esas cuitas en manos de un poder que no es el Ejecutivo, al que le ordenaron se despreocupe del pasado y se dedique a ordenar el presente y planificar el futuro, cosa que el modernizador Morales aun no empezó a hacer.

En 1939 el filósofo español Jose Ortega y Gasset nos decía “¡Argentinos, a las cosas, a las cosas!”. La elocuente incitación se completaba con el “déjense de cuestiones previas personales, de suspicacias, de narcicismos. No presumen ustedes el brinco magnífico que daría este país el día que sus hombres se resuelvan de una vez, bravamente, a abrirse el pecho a las cosas, a ocuparse y preocuparse de ellas, directamente y sin más”.

El grito sordo, y verdadero mensaje de las urnas del año 2015 pasa mas por un cambio que proyecte a Jujuy al siglo XXI que a re vivir la magia de los relatos y resolver la conflictividad social y la falta de respuestas al subdesarrollo mental y material mediante ordalías y cazas de brujas que nos devuelvan a la Edad Media.

En democracia… ¿la oposición?

La locutora radical y Diputada Nacional Alejandra Martinez publicó a mediados de diciembre un artículo que da vueltas alrededor de una alternativa de hierro: «Democracia o Fascismo» de resultado cantado ya que muy pocos elegirían el fascismo como la forma en la que prefieren ser gobernados, artículo modesto pero, a nuestro entender, con pies de barros en su argumentario. 

El sofisma que construye Martinez, en buen romance, parte de afirmar muy suelta de cuerpo que quienes se oponen a su jefe (Morales) están «denigrando a la actividad política en su conjunto» por el solo hecho de oponerse al «Restaurador» Morales. La representante del pueblo jujeño en el Congreso Nacional  parece ignorar la relación entre oposición, democracia y política en el occidente de principios del siglo XXI?.

La redacción de esta página recoje el guante que arroja Martinez ya que el resto de los medios se han alineado a las pautas publictarias nacional y provincial (la otra Ley de Medios) y dice que la militancia radical jujeña debe preocuparse mas por la viga en sus propios ojos que de la paja en el ojo ajeno.

La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en la Opinión Consultiva 6 del 9 de mayo de 1986, emitida ante una consulta del Gobierno de la República Oriental del Uruguay, establece un marco protectorio de los derechos que exige a los Estados miembro de la Convención el respeto de los “atributos inviolables de la persona”, para lo cual cualquier tipo de restricción debe hacerse por ley. No porque una ley sea garantía absoluta para impedir la vulneración de los derechos, sino por implicar un procedimiento que reduce significativamente esta posibilidad.

La CIDH explica que esto es así porque: “A través de este procedimiento no sólo se inviste a tales actos del asentimiento de la representación popular, sino que se permite a las minorías expresar su inconformidad, proponer iniciativas distintas, participar en la formación de la voluntad política o influir sobre la opinión pública para evitar que la mayoría actúe arbitrariamente.”

La “invitación” que en su momento formuló el vicegobernador de Gerardo Morales para que los integrantes de las fuerzas peronistas de oposición se sumen al bloque legislativo que responde al dirigente radical iba en linea recta a aniquilar los límites al ejercicio del poder público estatal, al eliminar los necesarios disensos y disconformidades de las minorías que fueron elegidas, justamente, para cumplir con esta misión. Esto es así porque de actuar con arreglo al pedido del vicegobernador del gobierno radical, sólo quedaría en pie un bloque mayoritario. Un partido único, en definitiva.

El vicegobernador de Gerardo Morales informa su más profundo desprecio a la ciudadanía jujeña, comunicando a cada votante que la voluntad expresada democráticamente en los comicios es menos importante que sus ambiciones personales. Decenas de miles de jujeñas y jujeños que eligieron una representación distinta a la de Morales, serían defraudados en su elección, y por el servil capricho del vicegobernador se transformarían en oficialistas “de facto”. Semejante pretensión negadora de las voluntades de las minorías dio lugar en el pasado a los fenómenos totalitarios y sus trágicas consecuencias. recogida esto de la experiencia humana y alejado de las exageraciones.

Para evitar nuevos disparates por parte de una dirigencia precozmente empachada del poder, es que algunos dirigentes justicialistas jujeños impulsaron y obtuvieron la intervención del Partido Justicialista. Cuando finalmente esta idea libertaria se impuso se frustró el objetivo de alterar la voluntad de la ciudadanía expresada en las urnas que en los actuales tiempos de la democracia equivale a una proscripción, la diferencia con la padecida en el pasado radica en el tiempo de su implementación.

La redacción lo discutió y no duda en afirmar que en el momento que Carlos Haquim dejó de ser democrático, también dejó de ser peronista. Y viceversa.

El derecho a la oposición es un rasgo constitutivo de la democracia contemporánea que sólo fue posible después de un largo proceso histórico en el que se combatió a la autocracia y a la exclusión política; este derecho se hizo realidad una vez que se reconoció la legitimidad del disenso. Así, el consenso, que es producto del diálogo racional y el convencimiento entre interlocutores políticos, tiene en el disenso libre su contraparte lógica. No hay democracia si se elimina la oposición.

Morales y Haquim (y Alejandra Martinez) pueden darse el lujo de olvidar los otros intentos de eliminar el disenso desde el peronismo. Como olvidar desde el peronismo los bombardeos de 1955 contra una ciudad abierta e indefensa, los derrocamientos, los encarcelamientos, las exoneraciones, las proscripciones, los exilios, la perdidas de las cátedras de los profesores universitarios peronistas, las ejecuciones sumarias de junio de 1956, la prescindibilidad laboral, la separación de los lugares ganados con esfuerzo y concursos libres, la tortura, la persecución terrorista a la resistencia política y sindical peronista y no peronista, los treinta mil desaparecidos?.

La intervención del Partido Justicialista no es, sin embargo, algo que sólo importe a sus afiliados y simpatizantes. Es el primer e imprescindible paso para que la sensatez republicana prime de nuevo en Jujuy, para garantizar que la representación popular de las minorías obstaculice las actuaciones arbitrarias del poder, tal como lo estableció hace décadas la CIDH, pocos años después de que en nuestro país recuperáramos la democracia, la que no estamos dispuestos a traicionar de ninguna manera, mucho menos a pedido de alguien que traiciona a su pueblo, a las leyes y a su propia historia.

La intervención al Partido Justicialista no envía la tentación totalitaria del Partido Único a la Fosa del Pacifico. Ese es el fascismo del que tenemos que cuidarnos los jujeños y las jujeñas, porque el fascismo está en el presente y en el futuro, no lo vamos a conjurar yendo hacia el Unicato y, a la vez, condenando retóricamente al pasado. Con el «fascistometro» hay que medir a los oficialismos en ejercicio, si no es mera demagogia.

Urtubey y un liderazgo regional que busca consolidarse

En Occidente el clima político exhibe anomalías que en algunos casos son extravagancias. La elección de un Papa venido del Fin del Mundo, el Brexit por el que Gran Bretaña debe pensar otra vez encerrada en un destino insular separado de Europa, el Avance de Podemos sobre el socialismo en Galicia, la dura derrota de Merkel en distritos claves, el triunfo del  outsider Macri en nuestro país y de Vidal y Morales como gobernadores imponiéndose a la invencible maquinaria electoral peronista, la victoria de la oposición a Matteo Renzi en el referéndum italiano, el triunfo del «no» en el plebiscito de Colombia por la paz y la elección de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos.

En este ciclo de rarezas puede inscribirse el surgimiento de las aspiraciones de convertir al hijo dilecto del linaje Urtubey en líder regional con la proyección nacional que esta trae aparejada. Rumor que se escucha fuerte en los últimos meses en ámbitos políticos de la capital salteña. Es lo impensado por cuanto los análisis se encargan de promover dilemas porteños para el turno electoral 2019, el ejemplo mas claro fue 2015 donde los tres formulas mas votadas fueron encabezadas por Macri, Scioli y Massa.

Esta movida, la de un candidato fuerte y competitivo del interior del pais, debe ser contextualizada para ser abordada en diferentes notas que sucederán a la presente.

La principal particularidad a destacar es la estructura clánica del sistema político salteño en el que priman las alianzas entre grupos familiares poderosos. La gobernación Urtubey se da tras el enfrentamiento entre las familias poseedoras de medios de comunicación, los Romero y los Urtubey. También que no cualquier miembro del clan es ofrecido para ocupar posiciones de poder.

Decía Otto Pinto que  “tradicionalmente en Salta las familias trataron de prolongar su poder preocupándose de formar a sus miembros de tal manera que tuvieran una legitimidad tal para así facilitarles el acceso al poder político y la transición familiar así se viera garantizada. En esto eran cuidadosos en la imagen y la transmisión de valores que los herederos trasladaban eficazmente. Pocas veces la imposición familiar se daba sin una cuidadosa legitimación del sucesor que lo vuelva aceptable al público” y la familia Urtubey preparó a Juan Manuel para suceder a Güemes, consolidado la dinastía va por la presidencia del país y lo primero que necesita es convertirlo en referente político del Norte Grande argentino.

En las últimas horas un grueso error de cálculo del macrismo, que habilitó el proyecto de modificación al Impuesto Ganancias para ser tratado en el periodo parlamentario de sesiones extraordinarias sin chequear si tenían o no mayoría para imponer su voluntad, trabó la negociación parlamentaria y puso a Urtubey en el centro de la escena, compitiendo con Sergio Massa y terminando de hundir, entre ambos, al kirchnerismo como cara visible del peronismo.

Massa hizo posible el  tratamiento de la iniciativa en Diputados bajo la consigna “el salario no es ganancia” y Urtubey esperó pacientemente su llegada al Senado. En la Cámara alta el salteño se convirtió en el árbitro de la situación y en cierta forma una estrella. A la Revista Noticias de Buenos Aires le comentó: “Se discutió la ley en términos de poder, no se buscaron consensos, que es lo que necesitábamos” y quedó parado en la vereda de los pocos opositores responsables. Los legisladores y el núcleo de Gobernadores lucidos del peronismo y fuerzas provinciales lo eligieron tácitamente como portavoz.

Para la prensa nacional es un halcón en lo que han llamado la mini-liga de gobernadores. Se trata de los jefes provinciales que integran la llamada «miniliga», encabezada por el salteño Juan Manuel Urtubey, el cordobés Juan Schiaretti, el sanjuanino Sergio Uñac. el gobernador del Chaco, Domingo Peppo, su par de Entre Ríos Gustavo Bordet, Rosana Bertone, gobernadora de Tierra del Fuego; Sergio Casas, de La Rioja; Hugo Passalacqua, de Misiones, y hasta el socialista Miguel Lifschitz, de Santa Fe. Omar Gutiérrez, del partido provincial MPN de Neuquén y el ex frepasista  Alberto Weretilneck, de Río Negro.

Urtubey necesita consolidarse como líder regional y lo hará  durante los primeros meses de 2017, aprovechando la elección de medio término. En su provincia competirá con el massismo y el macrismo, y se asegurará que los problemas no le falten a las intendencias de estas dos fuerzas.

En Jujuy terciará, por el momento le conviene más que Morales siga poniéndole el pie encima a Haquim hasta que este termine desgastado y reprobado por peronistas y radicales. La UCR no podrá contener mas tiempo las internas propias y las de la alianza CAMBIEMOS (José Cano y el Plan Belgrano están siendo devorados por los porteños del PRO) y si eso no se produce naturalmente colaborará para que suceda. El crecimiento del PRO jujeño será una buena noticia, en tanto le pone límites al crecimiento de Morales,  así que “ayudará” a esa fuerza a hincharse lo más posible. En el peronismo confía en el tándem Guillermo Snopek-Hector Tentor que en Buenos Aires se abrieron a principios del año del bloque FPV que los condicionaba a condenar la detención de Milagro Salas, una cuestión que no cuenta con apoyo popular en el terruño y que sienten los aleja del camino que los lleve de vuelta al poder en la provincia y se sumaron al Bloque Justicialista que huele a urtubeismo.

En Tucumán tiene un grupo de Intendentes que puede acompañarlo en cualquier batalla pero se espera que el bloque hegemónico peronista encabezado por Manzur/Alperovich más temprano que tarde se allane a su “conducción” regional y el efecto cascada de este acontecimiento le ponga a disposición al bederismo riojano y el resto del Norte Grande.

Esta es la fotografia de una información que está en pleno desarrollo… avanzaremos en los próximos dias