De vacaciones en Chile nos encontramos con un jujeño pejotista que -vino va, vino viene- tiró datos que este escriba grabó en su mente y vuelca hoy a sopapos limpios contra el teclado.
Recién iniciaba el mes de octubre de 2014 y, el por entonces RockStar de la política nacional, Sergio Massa visitaba Jujuy. En esa oportunidad el bonaerense lanzó una frase que preocupó a quien tenía a su lado, el radical Gerardo Morales: “me gustaría que el litio sea propiedad y, sobre todo, una herramienta de desarrollo de todos los jujeños y no un negocio de cuatro vivos”. Era claro que lo dicho incluía en el plantel de “vivos” al ahora gobernador y vaya que él y su familia, según el generoso sibarita que nos invitó el almuerzo, conocen el negocio de llevar tierra fuera del país para extraerle no solo el litio sino uranio y tierras raras.
Gerardo “Jerry” Morales su hermano Freddy entregan, flojo de lengua por efecto del Chardonnay de bodegas Santa Helena que acompañó los panqueques de salmón con alcaparras y parmesano, la parte del león que debería quedar en territorio argentino como valor agregado de mano de obra e ingeniería local a otros países para su explotación mayor y le da valor agregado en otros países y no en la Argentina. El pecado de Morales es el mismo hecho que ha provocado el Brexit o el triunfo de Donald Trump.
Massa, que no es jujeño, lo decía para incomodar al entonces Gobernador Fellner, pero sus palabras terminaron siendo fuego amigo que caía impiadoso sobre el opositor Morales.
Morales, el Rey del barro que después se convierte en Litio, no sería ajeno, nos comentaba el anfitrión, a la aparición del gran dolor de cabeza jujeño de la última década.
El Dr. Frankenstein nos convence que solo el puede dar muerte a su creación.
Milagro Sala en los años 90 era una ignota delegada de ATE, que militaba en la Organización de Trabajadores Radicales (ORT), donde conoció a Walter Morales, hermano del actual gobernador.
El destino quiso que Jerry ocupase la Secretaría de Desarrollo Social de la Alianza que llevó a de la Rua al poder. Desde ese lugar clave, Morales se sintió Perón en 1943, se determinó a modelar su propia parcela de poder, para ello empezó a ayudar directamente a lasnacientes organizaciones sociales que jaqueaban y ponian en duda la legitimidad de sindicatos y partidos políticos, es decir a los pilares de estado de bienestartan añorado. Pero entre todas la favorita fue la orga creada por Milagro Sala, que era beneficiada por encima del resto de sus pares.
Dicen que en su fuero intimo, Morales, jamás le perdonó a Sala su «traición” y tras una venganza personal está llevando a los intendentes radicales (que con su firma en los cheques que cobraba la “Tupac” quedan implicados en sus presuntas fechorías) hacia una incómoda situación penal.
El que a hierro mata.
Mientras giraba la copa de vino frio (a 8° lo pidió) y miraba como transpiraba, charlaba y charlaba y no dejaba de tirar dardos que ahora también apuntaban a Carlos Haquim.
-¿Quién es el señor gordito que siempre está detrás de Morales?, nos preguntan los turistas y la respuesta es “nuestro vice”. Carlos es un desconocido para el gran publico pero con capacidad de daño para el peronismo, esa es su única cualidad.
Carlos Haquim no está libre de pecados y nuestro interlocutor los repasaba con resaltador mas de una vez para que no pasen inadvertidos.
Sinuoso fue el camino de aquel que diciéndose peronista colaboró como ninguno a la consolidación de la victoria del primer gobierno radical desde la recuperación de la democracia en 1983. Estrictamente si no se cuenta al curioso caso del Intransigente Horacio Guzman, la UCR Jujuy no obtenía democráticamente la gobernación desde 1930.
El arribo al poder de la fuerza que se identifica con la boina blanca se produce por una operación de fuerza del peludo Yrigoyen quien ordenó en diciembre de 1917 el inicio del proceso de destitución del conservador Mariano Valle mediante la intervención federal que confió a su conmilitón Justo P. Luna.
La construcción del poder radical escamotea estos datos y baña los hechos con una patina republicana de las que en rigor carecen. Los desplazamientos de gobernadores para crear las condiciones ideales que les posibilite instalar un gobierno “del palo” son parte de juegos de poder que fueron relatados, entre otros, por los descendientes de los radicales que configuraron un esquema de poder mediante la destitución de gobiernos conservadores por métodos non sanctos.
Felix Luna descendiente directo del vicepresidente de Yrigoyen, Pelagio Luna, llamó “intervenciones reparadoras” a estos atropellos del centralismo. Dice el fundador de la prestigiosa (para los radicales) revista “Todo es Historia”:
«Esta labor de poner al pueblo en posesión de sus medios de expresión política, así como el sufragio dignificado por la acción gubernativa de Yrigoyen, produjeron consecuencias de un notable beneficio en la vida cívica del país. El pueblo comenzó a abrigar una activa convicción de ser el único artífice de su destino, como había dicho Alem»
Completa la idea José Luis Romero:
«Consecuente con su punto de vista reparador, Yrigoyen no vaciló en intervenir las provincias por razones políticas…se propuso purificar el ambiente político del país removiendo a esos gobiernos y ofreciendo al pueblo de las provincias para que expresara su voluntad».
Finalmente, el segundo mandato del peludo culmina ante tempus y abruptamente, al igual que los gobernadores desalojados por sus intervenciones, quizás solo haya sido una devolución de favores al que a hierro mató.
Pero la narrativa radical ha calado hondo en nuestra cultura política. Si hasta el peronismo repite el sonsonete de la lucha del Nac&Pop Yrigoyen contra el fraude y el régimen. Visión deformada que le llega de conspicuos radicales yrigoyenistas como Arturo Jauretche, Gabriel del Mazo, Scalabrini Ortiz, Homero Manzi y Dario Alessandro.
–Ironía del destino, mirá como y donde venimos a descubrir lo colonizado pedagógicamente que estamos, sentenció el convidante mientras volcaba en mi copa la ultima gota de la segunda botella.
-El viejo sueño de don Prospero Nievas de una Jujuy radical pudo cumplirse merced a los buenos oficios de peronistas como Haquim, mas allá de nuestros propios defectos, prosiguió.
-Haquim es el tipo de personas que hoy denuncian -con libro y todo- a un adversario de haberse corrompido por dinero, acusación que nunca fue desmentida, y luego aceptan ir de compañero de formula con el réprobo.
Evoquemos juntos, en 1999 Carlos Haquim publica un libro sobre lo sucedido un año antes. En “Crónica de una violación anunciada” describe lo que no duda en calificar de conspiración para impedirle asumir como senador y en la que involucra al actual gobernador Gerardo Morales.
En aquella oportunidad el Partido Justicialista había celebrado elecciones internas para la nominación del cargo de Senador de la Nación, que dieran por ganador a Haquim sobre Tell, a quien se le vencía el mandato y pretendía renovar. Tell consiguió que la oposición de aquel entonces revirtiera en la legislatura provincial el pronunciamiento de la soberanía popular y se lo proclamara a él como Senador por la provincia de Jujuy.
Del puño y letra de Haquim leemos en el libro que
“De este acuerdo, así, surgió la votación de la Alianza a favor de Tell y el abrazo de éste con Morales al término de la sesión, el cual fuera registrado por todos los medios gráficos provinciales.”
Haquim asegura que fue un acuerdo económico que incluyó a la UCR al comando de Jerry Morales, facilitado por los ATN que el Ministro del Interior Corach surtiera a los intendentes del centenario partido y la Alianza que por entonces integraba, más los del MORECI y los del MPJ.
«El suscripto (es decir el mismo Haquim), cuestionó públicamente la legitimidad de la sesión; además, criticó el arreglo económico a que habrían arribado que, según se comentaba, implicaría la compra de los votos de los diputados de la Alianza por parte de Tell. Por tal crítica la Alianza (es decir Morales) intimó al dicente a rectificarse mediante carta documento y bajo amenaza de acciones legales». «Jamás me rectifiqué y jamás, hasta ahora, se promovió acción legal alguna en mi contra».
Haquim termina su derrotero despotricando contra Fellner y juntándose con quien el mismo decía era el socio de Fellner. Es decir, compartiendo formula con quien denunció siempre como portador de una conciencia “en venta”. «Ese es Haquim, nada de lo que haga o diga es convicción permanente» concluye el comprovinciano mientras se adelanta y pide su postre, un helado de pomelo y gel de Campari con Befeeater 24.
Otro pecado de Haquim, enumera, es la ubicuidad con que suele explicar sus posicionamientos a lo largo de los años de acuerdo a su conveniencia actual. Por ejemplo cuando Haquim, y en esto hay que recordar que su mentor fue su cuñado el ex Gobernador Carlos Ferraro, apunta el favoritismo del Ministerio del Interior -a cargo entonces de Carlos Vladimiro Corach- aprovecha para etiquetar a su contrincante Alberto Tell como “ultramenemista”. Sin embargo Ferraro fue la cara visible de una singular teoría que habilitaba a Menem para la reelección en 1999, exhibida en 125 carillas rezaba que no era Menem quien quedaba inhabilitado para una tercera presidencia sino la fórmula Menem-Ruckauf. Al menos, y para ser honestos, debería Haquim admitir que no era Tell, en aquellos tiempos, el único ultra menemista jujeño.
-«Pero todo lo anterior es puro chisme, el peor de los pecados, ensaya a modo de despedida, de Haquim, al menos para los que nos identificamos como peronistas, es ayudarlo a cumplir el sueño a Don Prospero Nievas, el viejo dirigente de la UCR de no morirse sin ver a un radical sentado en el Sillón de Fascio».
– Jugate, le pido, a quien vas a apoyar en 2017?.
– Falta un siglo todavía, me responde, pero los peronistas somos gregarios, estamos aun hablando, no quiero tardar lo de Nievas para que se me cumpla el sueño de volver a encumbrar un compañero y estoy dispuesto a dar un paso al costado.
– Y quien será la cabeza visible de todo esto? interrogo con ansiedad.
-No hay todavía nombres pero intuyo que será una mesa grande conducida por una diarquia.
-Quienes serán los diarcas?
-Guillermito Snopek y Tentor, me parece, pero no puedo darte mas detalles y si te pido que no lo escribas no vas a cumplir. Nos vemos en la tacita de plata, me dice y se va.
Lo veo irse, camina con paso cansino pero aun seguro, sobre su espalda carga buena parte de las posibilidades del regreso peronista a la gobernación. Intuyo que sus palabras son sinceras, que no se trata de volver a verse cara a cara con un triunfo electoral, sino que los radicales los vean volver, que es diferente….
Me apuro en volver al hotel para buscar en internet la palabra «diarquia», la idea la tengo pero difusa, es que la secundaria fue hace un cuarto de siglo.
Link al libro de Haquim: http://carloshaquim.com/media/cronica_de_una_violacion_anunciada_carlos_haquim.pdf Rechazo del amparo de Haquim por la Corte Suprema de Justicia http://www.diariojudicial.com/nota/5478