Una palabra rara sonó en los oídos de este cronista, pronunciada varias veces por un animal político con el que compartimos la mesa mientras devorábamos un fastuoso desayuno americano en el greekbar Zorba de Belgrano y Necochea. Sin pruritos pregunté que querían decir las palabras pasokizar y pasokización que mi compañero de causa insistía en utilizar cuando se refería a la situación del PJ provincial.
Con cara de sabérselas todas y animo de “avivar giles”, en este caso el gil era un servidor, me explicó que tanto el verbo pasokizar como el sustantivo pasokización son formas derivadas a partir de Pasok, la sigla del partido socialista griego con mayor representatividad hasta que Syriza no solo lo aventajó, sino que lo relegó a un plano marginal.
Era este el sentido que le imprimía el dirigente cuando apuntaba a explicarme que el Partido Justicialista se salva con la intervención decretada por el PJ federal de ser absorbido por la esponja “Cambiemos” y desaparecer como alternativa de poder en el futuro.
Según mi confidente, el PJ Jujuy debía resignarse mansamente a un destino de satélite del radicalismo, bajo la tutela de Morales, para no seguir siendo el blanco de acusaciones de “vieja política”, “tupaquerismo” y demás demonios que el macri-moralismo suelta cada vez que la realidad contradice su inconsistente relato, confeccionado para una opinión pública que, creen estos gurués de la comunicación, puede ser manipulada a piacere.
Una muestra clara de la manipulación de la información la tenemos en la cobertura de la periodista Rosario Agostini respecto al tenso encuentro entre el titular del PJ nacional, el sanjuanino Jose Luis Gioja, y el vicegobernador y el hasta ese momento presidente de la franquicia PJ jujeña Carlos Haquim en la antesala de la intervención partidaria que se decretó días después.
El objetivo de que el justicialismo local pierda influencia en el panorama político jujeño a corto plazo fenece con la intervención. Según el devorador de medialunas de Zorba porque “el radicalismo se adelantó en declarar al PJ jujeño especie política en vías de extinción» . Resta saber los pasos que va a dar el mendocino Celso Jaque en aras de reorganizar una fuerza que debe, republicanamente, ejercer la oposición a la administración Morales/Haquim para evitar el peligro de consolidar el proyecto “Morales forever and ever” que se dibuja en el horizonte político provincial tras el manto renovador que tanto declaman.