Nicolás Maquiavelo en un pasaje de“El Principe”advertía que: un príncipe nunca debe aliarse con otro más poderoso para atacar a terceros, sino cuando las circunstancias lo obligan, porque si venciera queda en su poder, y los príncipes deben hacer lo posible por no quedar a disposición de otros”.
En otro párrafo, tan memorable como el anterior, remataba la idea:“Las tropas auxiliares son aquellas que se piden a un príncipe poderoso para que nos socorra y defienda. Estas tropas pueden ser útiles y buenas para sus amos, pero para quien las llama son casi siempre funestas; pues si pierden, queda derrotado, y si gana, se convierte en su prisionero”.
No son pocos los que aseguran por estos días que Carlos Haquim desoyó al florentino Maquiavelo cuando, para derrotar a su archienemigo Eduardo Fellner,selló una alianza con Morales y quedó prisionero de su construcción de poder tan es así que no dudó en poner a disposición del radicalismo jujeño la identidad y tradiciones de los peronistas jujeños cuando apretó a los pejotistas que quedaron fuera de su armado a que se sumen a la estructura cuyo derrotero planifica cuidadosamente el macri-moralista Cambiemos.