En su libro “Crónica de una violación anunciada” el vicegobernador de CAMBIEMOS Jujuy, Carlos Haquim, relata los pormenores de la reelección de Alberto Tell como senador nacional en 1998/9, pese a que el Partido Justicialista había celebrado elecciones internas para la nominación del cargo que dieron por ganador al propio Haquim sobre Tell. En aquel escrito el actual vicegobernador desnuda lo que considera fue una “violación anunciada” de la Constitución Nacional, en la que estuvieron involucrados encumbradas personalidades de la política provincial, incluidos Gerardo Morales y Eduardo Fellner, complotados para burlar la voluntad popular expresada en las urnas y despojarlo a él de una banca en el Congreso Nacional.
En aquella oportunidad Haquim se sintió traicionado por sus compañeros del Partido Justicialista en una maniobra que dejaba en claro que Morales fue siempre socio político de Fellner en cuanto a la conformación del escenario provincial, ellos decidían quienes subían al plató y quienes quedaban fuera de foco. Una suerte de Guerra Fría entre los dos caudillos que no dio lugar a que surgiesen terceras vías, la entente logró que durante su vigencia nadie creciera por sobre esos ejes. Fellner y Morales fueron dos polos que se necesitaban y cuidaron las espaldas entre sí.
Pasó el tiempo, la situación ha cambiado y en apretada síntesis Morales es hoy gobernador y Fellner ha soltado las riendas de la gobernación y de su partido y, para colmo de males, la herramienta electoral del peronismo, el Partido Justicialista, había quedado en manos de Haquim quien, a su vez, presionó a los legisladores peronistas de cualquier sello a que se incorporen al bloque legislativo cuyos movimientos son planificados por la cúpula del CAMBIEMOS jujeño.
Haquim se ha revelado como un dirigente de rencores largos, por lo pronto ya se cargó a Fellner. Habrá que esperar para ver si es cierto que su designio es avanzar sobre Morales, sonsonete que repiten sus principales espadas en “secreto”a los peronistas que están fuera del paraguas de CAMBIEMOS para convencerlos que se plieguen al tercerizado PJ provincial que hasta hace unos días manejaron.
Otra de las dudas que mantiene insomne a la redacción de esta página gira en torno a la figura de Eduardo Fellner y la intensidad de su gravitación en las filas del PJ que lo llevó hasta las puertas del cementerio (político) el año pasado. Al respecto preparamos un informe que iremos publicando por partes en el que analistas contestaron al siguiente interrogante que le planteamos: ¿el peronismo que está fuera de cambiemos es “ex fellnerismo” o es algo nuevo?.
En sucesivas notas iremos volcando las respuestas que hemos recibido de parte de ellos y las réplicas de actores políticos de primerísima línea que hemos consultado en off para que nos dieran su parecer.
Hasta la próxima…