Cambiemos está en problemas y al Frente Cambia Jujuy le llueven mas todavía.
Repasemos la situación en el orden nacional. La economía no arranca y la percepción de las porciones poblacionales de menores ingresos es que si algún día llega a ponerse en marcha no será para beneficio de ellos.
El futuro político de Cambiemos tampoco es halagüeño, se asemeja a un cielo cargado de nubarrones en un paisaje ya inundado.
Martin Lousteau amenaza con ganarles la elección en el único distrito donde el PRO no necesita de aliados para ganar una elección y para gobernar. Cambiemos nunca se constituyó en la Ciudad capital del país.
Carrió los extorsiona y corre su cuerpo a una segura derrota bonaerense y se ofrece para competir contra Lousteau y ganarle o evitar que pierdan candidatos del macrismo y por cualquiera de esos favores cobrará caro, precio que no se aseguraba con la derrota bonaerense. Negocios son negocios, Macri y Vidal la recibieron y le dieron visto bueno, no les quedaba otra.
En Jujuy al oficialismo tampoco las cosas le pintan bien.
Morales se constituyó en adalid de la recuperación del espacio publico en el territorio provincial. En los primeros días de su administración logró desarmar el acampe de la orga salista en menos que canta un gallo, acción por la que recogió aplausos de la sociedad jujeña, cansada del desborde tupaquero, para ello recurrió a una negociación que se silenció y cuyos efectos hoy vemos: el autogobierno policial que con el tiempo siempre es un error garrafal.
El incidente le hace mucho mal a la imagen del gobierno provincial, al punto que un colega nuestro, porteño y radical, nos llamó para preguntarnos el segundo nombre del gobernador y si las siglas «GEM» tenían que ver con Gerardo Morales, le tuvimos que explicar que son un escuadrón de apoyo y que el GEM que leyó en los chalecos de los uniformados quiere decir «Grupo Especial Motorizado».
Si el incidente golpea a Morales hay que pensar cuanto mas mal le hace a la imagen de nuestra Jujuy.
Ahora Morales tiene que decidir si nos hace el favor de recuperar la imagen de la Provincia, pacifica, justa, democrática y republicana que siempre fue, o sigue haciéndose el hombre fuerte del norte argentino a costa de poner en peligro la libertad de los ciudadanos, permitiendo a la fuerza policial que nos amenace con convertirse en la nueva Tupac.
En otras palabras, Morales debe ponerle fin a su desmesura o nos convierte en un feudo autoritario. No advierte el Gobernador que Jujuy va camino a ser percibido como un estado policial si insiste en rodearse de Tonton Macoutes a la manera del dictador haitiano Francois Duvalier.